Ante el incremento en el costo de los servicios públicos, muchos hogares buscan estrategias para reducir el consumo de energía eléctrica. Sin embargo, en ese intento suelen pasar por alto un detalle clave: no siempre son los electrodomésticos grandes los responsables de que la factura de la luz llegue más alta de lo esperado.

Se trata de un aparato presente en millones de viviendas colombianas: el decodificador de televisión o el dispositivo de streaming, un equipo que suele permanecer activo las 24 horas del día, incluso cuando el televisor está apagado.
Mientras parece inofensivo, continúa ejecutando procesos internos como descargas de actualizaciones, mantenimiento de conexiones y funcionamiento constante de luces LED. Este gasto silencioso, casi imperceptible en el día a día, se va acumulando con el paso de los meses y podría reflejarse inesperadamente en la factura de la energía.

De acuerdo con lo reseñado en el portal del servicio eléctrico de Argentina (REFSA), un decodificador puede consumir entre 12 y 35 vatios en modo en espera. Esto representa un gasto que puede superar los 250 kilovatios-hora (kWh) al año, lo que equivale a tener encendida una bombilla led de 40 vatios durante más de seis horas diarias, sin que el usuario lo perciba.
Además, según el portal Factor Energía en uno de sus artículos, el consumo en stand by se refiere a la electricidad que continúan utilizando los dispositivos aunque no estén en funcionamiento activo, siempre que permanezcan conectados a la toma de corriente.

“Este tipo de consumo se presenta frecuentemente en múltiples dispositivos que, aunque no estén activos, requieren una mínima energía para mantener ciertas funciones, como sus luces indicadoras o módulos que permiten la reactivación rápida. Sin la debida atención, los costes acumulados por este consumo pueden resultar sorprendentes”, informó el portal citado.

La diferencia fundamental radica entre “apagar” y “desenchufar”. Cuando se utiliza el control remoto, el dispositivo no se apaga por completo, sino que pasa a un estado de reposo en el que deja de emitir imagen, pero continúa operando internamente: sigue recibiendo señales, mantiene el reloj actualizado y conserva activas funciones como las grabaciones programadas.










