En la actualidad, la digitalización forma parte esencial de la vida cotidiana y WhatsApp se ha consolidado como uno de los medios de comunicación más utilizados en el mundo. Su éxito radica en la facilidad para enviar mensajes, compartir archivos, fotos y videos, así como realizar llamadas, todo desde una misma plataforma.
Esta versatilidad ha hecho que millones de personas la integren no solo en su vida personal, sino también en el ámbito laboral. Sin embargo, hay un aspecto que suele pasarse por alto: el horario adecuado para enviar o responder mensajes.
El uso constante de la aplicación ha normalizado que muchas personas escriban a cualquier hora, incluso en la noche. No obstante, según la experta en etiqueta y protocolo María José Gómez y Verdú (@protocoloyetiqueta.es), no todos los horarios son apropiados para comunicarse por este medio.

De acuerdo con la especialista, lo ideal es responder los mensajes dentro de un horario prudente, entre las 9:00 a. m. y las 9:00 p. m., salvo que se trate de una urgencia que requiera contacto inmediato.
“No responder de inmediato no es maleducado, pero avisar siempre es elegante. Use los emojis con moderación y recuerde que acompañan el mensaje, pero no lo sustituyen”, explica.
Además, ofrece otras recomendaciones para mantener una comunicación adecuada en la plataforma. Por ejemplo, evitar escribir mensajes completamente en mayúsculas, ya que pueden interpretarse como si se estuviera gritando.
En el caso de los grupos, aconseja no enviar audios demasiado largos, cadenas o memes innecesarios, y ser cuidadoso con el tipo de contenido que se comparte según el contexto del grupo. Estas pautas forman parte de lo que denomina educación digital, un conjunto de normas básicas de convivencia que muchas veces se pasan por alto al interactuar en la aplicación de Meta.

Aunque WhatsApp ha transformado la manera en que nos comunicamos y se ha vuelto una herramienta esencial tanto en el ámbito personal como en el laboral, su uso también implica responsabilidad. Más allá de la inmediatez que ofrece, es fundamental recordar que detrás de cada mensaje hay una persona.
Respetar horarios adecuados, expresarse con claridad y ser prudentes con el contenido que se comparte no solo optimiza la comunicación, sino que también refuerza el respeto y la sana convivencia en el entorno digital.

