¿Busca descubrir el Caribe colombiano de una manera distinta? Sí es así, en su próximo o primer viaje a La Guajira se recomienda incluir la Ruta Turística “Camarones Corazón Solidario”.
Esta propuesta de turismo comunitario busca exaltar la riqueza cultural y natural del territorio mientras, al mismo tiempo, impulsa el desarrollo social mediante el trabajo solidario.

De acuerdo con la revista Entornos, la iniciativa surgió del Convenio de Asociación entre la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias y la Universidad Cooperativa de Colombia, en el marco de la Agenda Asociativa Solidaria para la Paz, una estrategia nacional orientada a fortalecer la organización comunitaria como motor de reconciliación y desarrollo en los territorios.
Punto de inicio de la ruta
El nombre de este recorrido hace mención a su punto de inicio: el corregimiento de Camarones, ubicado a solo 20 minutos de Riohacha, la capital del departamento de la Guajira, un destino conocido por albergar largas playas vacías, coloridas reservas naturales y atrapantes tradiciones indígenas.
Allí, más de 15 organizaciones locales —entre asociaciones de pescadores, mujeres artesanas, colectivos culturales, hospedajes familiares, jóvenes wayíu, afro y sabedores tradicionales—han unido sus esfuerzos para mostrar su territorio con orgullo, a través de actividades como etnoturismo, pesca artesanal, aviturismo y gastronomía tradicional.
Lo que más llama la atención de esta ruta es que prioriza la sostenibilidad y el bienestar de la comunidad, dinamizando la economía del territorio, generando empleo y oportunidades dignas para cientos de familias.

De esta manera, según afirmó Mauricio Rodríguez Amaya, director del Convenio de Asociación, en declaraciones citadas por El Espectador, se garantiza una distribución equitativa de los beneficios a los pobladores.
Así se vive la Ruta Turística “Camarones Corazón Solidario”
En la experiencia piloto de este recorrido, los actores del circuito solidario ofrecieron a los visitantes caminatas guiadas por la ciénaga de Navío Quebrado con avistamiento de flamencos rosados, narraciones wayúu en su lengua materna, muestras gastronómicas con pescado fresco, camarones y productos del manglar, talleres con artesanas y actividades culturales.
Durante esta experiencia, se exploran sitios de interés como el Santuario de Fauna y Flora Los Flamencos, que permite el avistamiento de aves en ecosistemas protegidos. Por otro lado, se consolida como la oportunidad perfecta para compartir con las comunidades Wayúu y afrodescendientes, dispuestas a compartir sus saberes, rituales, tejidos y tradiciones.

A esto se suma la posibilidad de degustar lo mejor de su gastronomía local, con mariscos frescos y recetas ancestrales preparadas por cocineras tradicionales.
“Es un orgullo ver cómo Camarones se fortalece con la economía solidaria y el turismo responsable. No es solo una ruta: es una declaración de identidad, dignidad y esperanza”, recalcó Amaya.
