Tras varias semanas de expectativa y de comprar un viaje sin saber cuál sería el destino, más de 350 viajeros llegaron este jueves a Sint Maarten, la isla del Caribe elegida por Wingo y Corona para la tercera edición de Destino Oculto.

La aventura comenzó en las primeras horas del día. A las 5:20 a. m. despegó de Bogotá el primero de los vuelos especiales, mientras que a las 6:30 a. m. partió desde Medellín el segundo grupo de pasajeros.
La revelación se dio en pleno aterrizaje cuando los aviones se aproximaron al Aeropuerto Internacional Princesa Juliana sobre Maho Beach, la playa reconocida en todo el mundo por la proximidad con la que las aeronaves sobrevuelan a turistas y residentes antes de aterrizar.
El vicepresidente comercial de Wingo, Jorge Jiménez, explicó que “Destino Oculto nació para llevar la emoción de viajar a otro nivel. No se trata únicamente de no saber a dónde vas, sino de atreverse a entregar el viaje por completo a la sorpresa. En esta tercera edición quisimos ir todavía más lejos: llevar a nuestros viajeros a un destino que les permitirá descubrir dos paraísos en una misma experiencia”.

¿Qué encantos tiene esta isla?
Sint Maarten/Saint-Martin es una isla caribeña de aproximadamente 87 kilómetros cuadrados, dividida en dos territorios con características e identidades propias. La zona sur corresponde a Sint Maarten, un país autónomo del Reino de los Países Bajos, mientras que la parte norte pertenece a Saint-Martin, territorio francés.
Esta división convierte a la isla en un lugar singular, donde las culturas neerlandesa y francesa se encuentran en medio de playas de aguas turquesas, paisajes tropicales y una diversidad cultural que se expresa en la gastronomía, la arquitectura y las tradiciones locales.
Este paradisíaco lugar combina playas de arena blanca, aguas turquesas, aventura y una interesante mezcla cultural. Entre los planes imperdibles está visitar Maho Beach, famosa por la cercanía con la que los aviones sobrevuelan la playa antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Princesa Juliana; disfrutar del mar en Mullet Bay y Orient Bay; navegar en catamarán y practicar esnórquel.

Para quienes buscan emociones fuertes, el parque Rainforest Adventures ofrece The Flying Dutchman, una tirolesa reconocida por su pronunciado descenso y sus vistas panorámicas.
La isla también invita a descubrir dos culturas en un mismo viaje. En el lado neerlandés, Philipsburg destaca por su paseo marítimo, sus playas y las tiendas de Front Street; mientras que, en el territorio francés, Marigot ofrece mercados, cafés y miradores históricos como Fort Louis.

Los amantes de la gastronomía pueden visitar Grand Case, conocido por sus restaurantes, mariscos y cocina criolla con influencias francesas. Además, los viajeros pueden explorar senderos tropicales, disfrutar de los atardeceres frente al mar y descubrir pequeñas bahías.
Los viajeros de Wingo vivirán una experiencia única en cuatro días y tres noches y disfrutarán de una estadía todo incluido y de una programación de actividades organizada por la aerolínea junto con sus aliados, con propuestas pensadas para combinar diversión, descanso y aventura.
