La llegada de extranjeros residentes en los países nórdicos a Colombia se multiplicó por casi cuatro en los últimos años, según cifras de Migración Colombia analizadas por ProColombia.
Suecia se consolida como el principal país emisor del bloque, mientras que San Andrés se posiciona como el destino donde estos viajeros más gastan por tarjeta: en promedio US$ 506, muy por encima de Cartagena (US$ 250), Medellín (US$ 214), Bogotá (US$ 206) y Santa Marta (US$ 177).

“Se resalta que el crecimiento de llegadas ha sido sostenido: tras un salto de 180,5% entre 2021 y 2022, el flujo se mantuvo al alza hasta 2025, año en que la cifra de 20.113 turistas nórdicos representó un incremento de 3,5% frente al año anterior. Bogotá, Cartagena y Medellín son las ciudades que más los reciben, y la temporada de diciembre concentra los picos más altos de llegadas”, destacó ProColombia.
En materia de gasto, los datos de Credibanco muestran que el gasto promedio por tarjeta del turista nórdico en Colombia creció 16,3% entre 2024 y 2025, hasta US$ 320 por tarjeta y US$ 57 por transacción. Por categoría, el mayor desembolso se concentra en agencias de viaje (US$ 446), alojamiento (US$ 374) y aerolíneas (US$ 267). Aunque Bogotá lidera el gasto total por facturación, al ser el principal punto de entrada, es San Andrés donde el gasto promedio por tarjeta es más alto, superando en más del doble a Santa Marta.
La conectividad sigue siendo un reto
La entidad países nórdicos no tienen vuelos directos hacia Colombia, y la ruta de acceso más usada es vía Ámsterdam, con Países Bajos como la escala más frecuente antes de llegar al país (20,9% de las conexiones registradas).
La aerolínea KLM opera 7 frecuencias semanales directas entre Ámsterdam y Bogotá–Cartagena, con 2.226 sillas disponibles por semana. Pese a esta limitación, las reservas de viajeros nórdicos hacia Colombia crecieron 1,8% entre junio y noviembre de 2026 (4.187 frente a 4.111 en el mismo periodo del año anterior), con una estadía promedio de 21 noches o más.
El turismo de negocios hacia Colombia también creció: las llegadas por eventos y motivos profesionales en Bogotá pasaron de 1.103 a 1.238 visitantes entre 2024 y 2025, y en Cartagena casi se duplicaron, de 121 a 242.
Este es el perfil del viajero
En cuanto al perfil del viajero, el 25% de los nórdicos que visitan Colombia tiene entre 21 y 30 años; a nivel global, el segmento con más viajes internacionales son las parejas (32% de participación) y el rango de 50 a 64 años es el más numeroso (27%).

De otro lado, ProColombia identifica al mercado nórdico como uno que no busca viajes masivos ni improvisados, sino itinerarios multicentro claros, con logística simple, tiempos de descanso y experiencias profundas más que recorridos acelerados. Para este perfil es clave ofrecer estadías de entre 8 y 14 noches, y favorecen rutas que combinen ciudades, naturaleza y Caribe. La temporada clave para captarlos va de noviembre a marzo, cuando buscan escapar del invierno europeo.

En cuanto a intereses, se trata de un viajero que privilegia el “soft adventure” y la naturaleza: exploración activa con comodidad y seguridad, además de desconexión y tranquilidad. También prioriza el “slow Travel” y el bienestar, con interés en senderismo moderado, avistamiento de aves y productos en zonas cafeteras, termales y hoteles rurales. El lujo nórdico, por su parte, es discreto y experiencial, privilegia privacidad, diseño, naturaleza y autenticidad sobre la ostentación, lo que favorece haciendas cafeteras, hoteles boutique y experiencias exclusivas de bajo volumen.
Estos viajeros exigen además prácticas sostenibles verificables y rechazan mensajes genéricos o de “greenwashing”: valoran operaciones locales, grupos pequeños y experiencias con impacto positivo real en comunidades y ecosistemas. A esto se suma la expectativa de procesos simples, información clara y servicios eficientes, desde reservas online hasta conectividad estable y logística fluida durante el viaje.
El informe también diferencia intereses según el país de origen: los suecos buscan sostenibilidad, diseño y cultura contemporánea; los noruegos, experiencias premium y naturaleza de alto valor; los daneses, gastronomía, lifestyle y cultura urbana; y los finlandeses, wellness, naturaleza y slow travel.
