Boyacá es una región que destaca por combinar historia, naturaleza y cultura en un mismo viaje. Sus pueblos coloniales, plazas, iglesias y paisajes de montaña permiten descubrir buena parte de la identidad andina de Colombia.

Destinos como Villa de Leyva, Paipa, Monguí y El Cocuy ofrecen experiencias muy diferentes, desde recorrer calles llenas de tradición hasta disfrutar de termales, lagunas, senderismo y lindos escenarios naturales.
A esto se suma la riqueza gastronómica y cultural del departamento, donde las tradiciones campesinas, los mercados locales y platos típicos como la arepa boyacense hacen parte esencial de la experiencia.

Este es un territorio donde los postres son parte integral de sus preparaciones típicas y las brevas con arequipe son uno de esos productos que muchos quieren probar. Uno de los municipios en los que es posible vivir esta experiencia es Santa Rosa de Viterbo, cuyo nombre tiene un origen italiano, porque fue bautizado en honor a la ciudad de Viterbo (Italia) y a su patrona católica, Santa Rosa, nacida en esta localidad europea.
En este lugar, los viajeros pueden deleitarse con este postre, pero también con la cuajada con melao, entre otras delicias. Una de las razones por las que las brevas de este destino boyacense han ganado reconocimiento es por la combinación de técnicas artesanales heredadas, la altitud ideal para el cultivo de la fruta y la frescura de los ingredientes lácteos.

Allí los turistas también pueden degustar una rica picada con morcilla y longaniza, cabeza de cordero, cocido boyacense, arepa boyacense y otros platos típicos de la región que resultan imperdibles.
¿Qué se puede hacer en este destino?
El Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr) indica que entre los atractivos de Santa Rosa de Viterbo se encuentra la Casa Natal de Carlos Arturo Torres Peña, un lugar que hace parte del patrimonio histórico y cultural del municipio.

Otro sitio de interés es el meteorito encontrado en 1810 en la colina de Tocavita y declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2011. Actualmente, esta pieza puede apreciarse en el parque principal del municipio.
Así mismo, destaca la réplica del caballo Palomo, símbolo relacionado con la historia de la independencia de Colombia. Se dice que el caballo original fue obsequiado a Simón Bolívar por Casilda Zafra, una campesina de Santa Rosa de Viterbo, después de la travesía del ejército patriota desde los Llanos venezolanos a través del páramo de Pisba en 1819.

Para quienes buscan experiencias de aventura, el municipio también ofrece la posibilidad de practicar parapente y contemplar desde las alturas los paisajes, además de caminar y disfrutar de otras actividades ecoturísticas.
