El occidente de Antioquia es una de las nueve subregiones de este departamento y se caracteriza por su riqueza natural, histórica y cultural. Allí se encuentran espacios de gran valor ecológico, como el Páramo de Frontino y los parques nacionales naturales Las Orquídeas y Paramillo, reconocidos por su biodiversidad.

En esta zona hay 19 municipios y uno de ellos es conocido como la ‘puerta de entrada de Urabá’, un territorio perfecto para quienes disfrutan de los planes de naturaleza, el ecoturismo, las caminatas y todo lo relacionado con la flora y la fauna.
De acuerdo con la iniciativa Antioquia Mágica, dedicada a la promoción turística del departamento, este es uno de esos lugares mágicos que vale la pena conocer. Es un destino con diversos atractivos turísticos donde se puede apreciar su riqueza natural y disfrutar del turismo de aventura en lugares como el Parque Natural Nacional del Paramillo, las Cuevas del Mohán, los termales de Tuguridó o el río Tasidó, en el límite con Mutatá.

La cultura e historia también son parte del día a día de Dabeiba, aquí se encuentra la Ermita de la Santa Laura Montoya y es el hogar de 11 comunidades indígenas que enriquecen la experiencia del turista con sus costumbres y tradiciones.
Sitios de interés
Ubicado a cuatro horas y media de Medellín y con una temperatura promedio de 22 grados centígrados, este municipio brinda la posibilidad de hacer varios planes. La Ermita Santa Laura Montoya, por ejemplo, es un lugar de especial importancia para quienes realizan turismo religioso. El espacio está relacionado con el paso de la religiosa por esta región y conserva la memoria de su labor social y del vínculo que estableció con la comunidad.

Dabeiba está rodeado de paisajes montañosos, vegetación y fuentes de agua que ofrecen diferentes alternativas para quienes disfrutan de las actividades al aire libre, especialmente el senderismo.

Uno de los escenarios destacados es el Parque Nacional Natural Paramillo, un territorio de gran diversidad biológica donde habitan especies como la danta, el oso de anteojos, el puma, el tigrillo y el jaguar. Sus caminos atraviesan zonas montañosas y permiten a los visitantes entrar en contacto con ecosistemas de gran riqueza natural.
Para quienes buscan una experiencia más exigente están las Cuevas del Mohán, ubicadas en un entorno boscoso con aguas cristalinas. El acceso implica un ascenso de dificultad considerable, por lo que es aconsejable realizar el recorrido con personas que conozcan el territorio y contar con elementos adecuados como casco, botas, ropa cómoda e hidratación. La exigencia del trayecto se compensa con la posibilidad de descubrir un escenario natural poco convencional.
