Viajar en avión suele venir acompañado de pequeños placeres, como pedir una bebida durante el vuelo. Sin embargo, aunque el café ha sido señalado durante años por algunos viajeros como una opción poco recomendable, los auxiliares de vuelo tienen otra bebida en la mira.

Según explicó un auxiliar de vuelo anónimo de American Airlines a Travel + Leisure, el café tiene una mala fama que no siempre está justificada.
“El café sin duda encabeza la lista de cosas que ‘no se deben pedir’ en un avión”, afirmó, aunque aclaró que existen varias ideas equivocadas sobre su preparación.
Una de las principales preocupaciones tiene que ver con el agua utilizada para preparar las bebidas calientes. Algunas versiones aseguran que el líquido proviene de tanques contaminados.

Sin embargo, el auxiliar explicó que esto no necesariamente es así. “Para abordar el primer problema, el agua de los aviones es potable, se somete a pruebas y debería estar en perfectas condiciones”, señaló.
Eso sí, advirtió que el agua puede tener cierto sabor u olor. “Sin embargo, puede tener un ligero olor a cloro, lo cual puede resultar desagradable para muchos viajeros… supongo que lo más seguro es optar por bebidas envasadas, si es posible”, aseguró.
El agua tampoco es el único elemento que causa dudas. El hielo utilizado en las bebidas ha sido motivo de preocupación entre algunos pasajeros. De acuerdo con el auxiliar, este suele estar filtrado y ser entregado por el servicio de catering. “Está filtrado, envasado y lo entrega el servicio de catering, así que no hay ningún problema”, mencionó.

En cuanto a las cafeteras, la limpieza dependería de cada tripulación: “Yo siempre limpio las cafeteras y los recipientes térmicos, así que no veo ningún problema”, explicó. También reconoció que, en vuelos con mucha actividad, este tipo de tareas podría pasar por alto.
La pregunta sigue siendo qué bebida se recomienda consumir teniendo la mayor precaución y la respuesta es el alcohol. La razón está relacionada con las condiciones dentro de la cabina, donde el aire es seco y presurizado.
“El alcohol tiene un efecto más fuerte y deshidrata más rápido en una cabina presurizada y seca”, dijo el auxiliar.

Por eso, su recomendación principal es mantenerse hidratado y prestar atención a cuánto alcohol se ha consumido durante el día.
Así que, para quienes planean su próximo vuelo, el café no necesariamente tendría que quedar por fuera del menú. La verdadera precaución debería estar en el consumo de alcohol y en mantener una buena hidratación durante el viaje.
