Perú recibió 1,628 millones de turistas internacionales hasta junio, lo que se tradujo en un retroceso interanual del 0,7% y una recuperación del 74,8% del flujo de viajeros prepandémico para este periodo, según ha informado el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).
El organismo ha contabilizado la llegada de turistas desde Chile (350.000, -3,9%), Estados Unidos (320.000, +3%), Ecuador (128.000, -0,3%), Bolivia (84.000, -10,9%), Colombia (83.000, -9,4%) y Brasil (82.000, -3,9%). Estos seis países acapararon el 64,3% del total de visitantes.
América del Norte concentró el 25% de los turistas con 407.000, seguida de Europa con 274.000 (16,8%), Asia con 79.000 (4,8%) y Centroamérica con 44.000 turistas (2,7%).


Entre los monumentos más visitados, el Circuito Mágico del Agua atrajo 1,134 millones de visitantes, el 95% peruanos, al tiempo que Machu Picchu recibió a 521.771 personas, de las que el 81,4% fueron extranjeros y el 18,6% nacionales.
Más de un millón de turistas llegaron a Perú a través del control migratorio del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez (65,5%), mientras que el puesto de control fronterizo de Santa Rosa de Tacna registró 259.000 (15,9%) y el centro binacional de atención en frontera de Tumbes otros 117.000 (7,2%), entre los principales.

El único oasis natural de Sudamérica está en Perú
La laguna Huacachina, el oasis natural más famoso de la región, es uno de los lugares imperdibles para conocer en Perú.
Se encuentra ubicada a cinco kilómetros de la ciudad de Ica, en el sur del país sudamericano. Su entorno ofrece un contraste único entre la vegetación del oasis y la inmensidad del desierto.
El portal Perú Travel destaca que este es uno de los ecosistemas más singulares del país y de la región. “Este oasis natural, ubicado en pleno desierto subtropical, combina paisajes de película con una biodiversidad que sorprende a los viajeros”, señala.
Adicionalmente, la laguna Huacachina es el hogar de especies de aves migratorias, peces y plantas adaptadas a las duras condiciones del desierto. “Observar este equilibrio natural ayuda a entender por qué se declaró un área protegida: su preservación garantiza que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de esta joya”, agrega la publicación.
Para los viajeros amantes de la aventura, este lugar ofrece diversos planes.
“Puede recorrer las dunas en caminatas al amanecer o al atardecer, cuando el sol tiñe el cielo de tonos rojizos y naranjas, creando un paisaje perfecto para la fotografía. Los más aventureros pueden probar el sandboarding, mientras que quienes prefieren un plan relajado pueden simplemente sentarse junto a la laguna y admirar cómo el viento acaricia las dunas”, destaca Perú Travel.
Con información de Europa Press.
