Boyacá es uno de los destinos imperdibles en Colombia. Es un territorio que ofrece una gran riqueza histórica y cultural, pues en su territorio se gestaron hechos clave de la Independencia, como la Batalla de Boyacá.
En sus tierras abundan los paisajes naturales y su oferta es ideal para realizar actividades como el ecoturismo. Escenarios como el imponente Lago de Tota, el más grande de Colombia, y el Santuario de Fauna y Flora Iguaque ofrecen espacios perfectos para el senderismo y el contacto con la naturaleza.

A esto se suma su variada gastronomía, como el cocido y la arepa boyacense, que son productos típicos para disfrutar en un viaje por este lugar, además de sus pueblos coloniales que resultan imperdibles por su estilo arquitectónico, pero también por su oferta natural.
En este grupo se encuentra Monguí, que es considerado uno de los pueblos más lindos del departamento y que hace parte de la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia.

Con frecuencia se escucha hablar de este destino por razones como la producción artesanal de balones de fútbol, así como por sus casas blancas y calles empedradas de tipo colonial, pero lo que pocos saben es que este municipio boyacense tiene su propia ‘ciudad perdida’.

Si bien no es un lugar como el de Santa Marta, lo cierto es que también se ha consolidado como un atractivo que vale la pena conocer. Se trata de un conjunto de formaciones rocosas de 15 metros de altura, ubicado en el Páramo de Ocetá, uno de los destinos naturales más lindos de Boyacá. Se dice que estas rocas han sido moldeadas por la erosión hídrica y eólica, asemejando una ciudad en ruinas.
En este Páramo, además de este lugar, los viajeros pueden apreciar musgos, cascadas, manantiales y animales como venados de cola blanca y cóndores.

Otros encantos de Monguí
En este municipio boyacense, los turistas tienen la posibilidad de visitar la Basílica y el Convento de Nuestra Señora de Monguí, una obra monumental del siglo XVII, hecha en calicanto y adornada con tallas en piedra y madera, y con más de 130 obras de arte pictórico, según el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr).
Las principales actividades económicas de este municipio giran en torno a la agricultura, la ganadería y la minería, con el comercio del carbón como una de las actividades más fuertes, sin dejar de lado la tradición de coser y vulcanizar balones de cuero para fútbol.
