Colombia cuenta con una de las geografías más diversas del mundo gracias, en gran parte, a la presencia de la cordillera de los Andes que permite que existan lugares con temperaturas bajas, montañas, valles, neblina y cumbres nevadas. Estas condiciones pueden generar paisajes que visualmente recuerdan a regiones europeas como los Alpes suizos o los Pirineos.

A esto se suman ecosistemas únicos como los páramos, donde abundan los frailejones, las lagunas, las cascadas y extensos paisajes de montaña. Aunque estos escenarios pueden evocar a Europa por su apariencia, tienen características naturales propias de los Andes tropicales.
Así las cosas, en el Tolima hay un destino que sorprende a los viajeros al ofrecer una experiencia paisajística que recuerda a esa zona del mundo sin salir de Colombia. Se trata de Murillo, el municipio más alto del departamento que se encuentra a 3.000 metros sobre el nivel del mar.
Su ubicación privilegiada permite contemplar de cerca las cumbres nevadas de los nevados Santa Isabel y El Cisne, mientras el Nevado del Ruiz se alza como uno de los grandes protagonistas del paisaje.

A esta particular geografía se suma un clima frío y brumoso. Con una temperatura promedio cercana a los 12 grados centígrados, la neblina aparece con frecuencia y envuelve las montañas, creando una atmósfera que recuerda a los escenarios alpinos.
El entorno natural de Murillo también contribuye a esa comparación. En sus alrededores se extienden paisajes de páramo en los que se aprecian especies como frailejones, además de cascadas y lagunas de origen glaciar que completan un escenario de montaña.
De esta forma, la combinación de altura, montañas, neblina y ecosistemas de páramo convierte a este municipio tolimense en un destino de gran atractivo paisajístico y en uno de esos rincones que vale la pena conocer y disfrutar.

Encantos de este destinos tolimense
Murillo es reconocido como uno de los pueblos más lindos del mundo e ideales para el turismo rural. El año pasado fue seleccionado por los Best Tourism Villages, que otorga la ONU Turismo, como uno de los mejores pueblos turísticos a nivel global.
Este mágico rincón ha fortalecido su apuesta por la conservación ambiental mediante iniciativas enfocadas en la recuperación de los ecosistemas, entre ellas programas de reforestación y acciones para proteger el Parque Nacional Natural Los Nevados.

Además de su reconocimiento por las prácticas sostenibles, este pueblo tolimense ofrece diferentes escenarios naturales para quienes buscan experiencias al aire libre. Entre ellos se encuentran las Termales de La Cabaña, ubicadas sobre la vía que comunica a la ciudad de Manizales. El lugar cuenta con piscinas de aguas termales y permite realizar actividades como cabalgatas y recorridos ecológicos en medio de los paisajes de montaña.
Otro atractivo son las Termales La Campanita, un punto de partida para recorridos por zonas de media montaña. En estos trayectos los viajeros tienen la posibilidad de apreciar el bosque altoandino, el cañón del río Recio y ejemplares de palma de cera, uno de los símbolos naturales de Colombia.

Dentro del municipio también se encuentra la Laguna El Escondite, un cuerpo de agua de aproximadamente 8.000 metros cuadrados situado cerca del casco urbano y el mirador del Cerro de la Cruz, desde donde se obtiene una vista panorámica de Murillo y sus alrededores.
