Antioquia es considerado uno de los destinos naturales más llamativos para visitar en Colombia. Buena parte de su territorio exhibe montañas, ríos, cascadas y quebradas que invitan a disfrutar de experiencias únicas.

Uno de esos encantos naturales es la Reserva Natural Cañón del río Claro, ubicada unas cuatro horas al oriente de Medellín, por la autopista que une a esta ciudad con Bogotá. Es un espacio de unas 250 hectáreas que tiene una vegetación de bosque húmedo tropical, en donde se aprecian las aguas verdes y cristalinas del río, cuyo color se debe a las enormes losas de mármol que cubren su lecho.
Información de la Organización Colparques indica que en sus orillas se encuentran las cuevas de la Danta y del Cóndor, refugio de los guácharos, aves nocturnas consideradas sagradas por los incas.

Una de las características de este lugar es la diversidad de fauna, con numerosas especies endémicas del Magdalena Medio. Hay mamíferos, reptiles, anfibios y peces, además de una gran variedad de insectos e invertebrados.
Tanto la reserva como sus alrededores son hogar de numerosas especies amenazadas o en peligro de extinción, entre ellas, el mico tití, las aves paujil y las atrapamoscas, entre otras.

Aunque los mamíferos suelen ser los más llamativos para los visitantes, observarlos puede ser difícil, ya que la mayoría son nocturnos, sigilosos y huyen fácilmente debido a la presión histórica de la actividad humana.
Este es un buen destino para desconectarse del día a día y disfrutar de los encantos de la naturaleza, en medio de un ambiente tranquilo y relajado. Se puede disfrutar de actividades como rafting, canopy, senderismo, espeleología y avistamiento de aves, entre otras; un lugar perfecto para quienes aman la naturaleza y la aventura.

Si el plan es realizar algunas de estas actividades, la recomendación es ingresar temprano para estar en la programación de las mimas ya que no hay un horario definido y estas están sujetas a la disponibilidad por condiciones climáticas y a un cupo mínimo de seis personas para su realización con guías especializados.
Alojamiento
En la reserva hay varios lugares en los que los visitantes pueden hospedarse. Por ejemplo, cabañas integradas a las rocas, que ofrecen una experiencia única al permitir disfrutar de manera constante del imponente paisaje del Cañón del Río Claro. Permiten una linda vista del entorno y sus atractivos naturales.

A las afueras de la reserva, pero muy cerca, también se encuentra un hotel que dispone de zonas verdes, piscina, tobogán, juegos infantiles y salón para reuniones. Ideal para actividades de grupos o familias con niños menores.
De igual forma, quienes deseen hacer camping y cuenten con el equipo necesario pueden vivir esta experiencia.
