Antioquia se caracteriza por ser uno de los destinos que más llaman la atención para visitar en Colombia. Es un territorio que ofrece múltiples experiencias en un solo destino.

Medellín, su capital, ha ganado reconocimiento por su transformación urbana, su sistema de transporte innovador y una agenda cultural dinámica que combina arte, música y tecnología, mientras en sus municipios los turistas se encuentran con una larga lista de encantos como montañas, cascadas, cafetales y ríos que brindan paisajes únicos.
En su variada geografía, a solo dos horas de Medellín, se encuentra una de las reservas que vale la pena conocer, pues alberga una de las cascadas más imponentes y lindas de la región.
Según el sitio web Salto del Buey, la reserva nació en 2015 con el propósito de proteger el ecosistema combinando los deportes de aventura que, sin lugar a dudas, giran en torno a una gran protagonista que es la caída de agua de unos 90 metros de alta.

Se dice que a esta cascada llamada Agua Nauá, o comúnmente conocida como Salto del buey, donde también hay una leyenda del Dorado, se le otorgó este nombre por unos bueyes que, tratando de cruzar el río con cargamento en su lomo, se cayeron, dejando el oro a merced de su cauce.
Este encantador destino se encuentra en el oriente antioqueño, entre los municipios de La Ceja y Abejorral. Según el portal Turismo Antioquia Travel, este destino es perfecto para los amantes de la naturaleza y se caracteriza por su riqueza hídrica y un área muy biodiversa que permite observar diferentes especies, no solo de flora, sino de fauna.

En este entorno se ubica el ecoparque Los Saltos, un espacio donde los visitantes tienen la posibilidad de efectuar actividades al aire libre como senderismo, canopy o simplemente relajarse en hamacas y disfrutar de un delicioso pícnic en medio de la naturaleza.
El sitio web Puebliando por Antioquia indica que el área en el que se encuentra este atractivo natural destaca por ser un relieve quebrado, con pendientes pronunciadas y una mezcla de vegetación, potreros y cultivos. Desde lo alto de la cascada, es posible apreciar el cañón por donde fluye el río Buey antes de formar este majestuoso salto.

Una experiencia única
En la lista de posibilidades para vivir una experiencia única en este lugar están las hamacas aéreas, las cuales permiten detener el tiempo en el aire, donde el aventurero queda suspendido sobre el cañón durante 20 minutos y puede apreciar la profundidad de las montañas y la majestuosidad del Salto del buey. Quienes corren con suerte pueden ver un atardecer privilegiado.
Un atractivo más es el cablevuelo con bicicleta, el cual atraviesa el cañón y uno de sus valores agregados es la posibilidad de llevar al lado la bicicleta. Ideal para los apasionados por las travesías sobre las dos ruedas.
Este es un espacio ideal para realizar caminatas. El sendero al Salto del buey es una caminata ecológica de 1.600 metros de descenso entre el cañón, el bosque nativo y unos escalones que se han trazado respetando lo orgánico del terreno.
