Parques Nacionales de Colombia anunció que el Parque Tayrona estará cerrado de manera temporal entre el 1 y el 15 de junio de 2026.
“Durante este periodo de 15 días, se suspenderá por completo la prestación de servicios ecoturísticos, con el propósito de honrar el territorio ancestral y permitir un tiempo de respiro”, señaló la entidad.
Esta medida forma parte de la estrategia ‘Respira Tayrona’, que se realiza tres veces al año (en los meses de febrero, junio, y entre octubre y noviembre).
“Kugkui shikasa (Saneamiento Espiritual): este tiempo sin visitantes representa un ciclo sagrado de conexión con la tierra. Es un periodo dedicado al descanso, donde los pueblos originarios liderarán ceremonias espirituales y rituales de pagamento a la Madre Tierra para que los seres de la naturaleza renueven su energía en las dunas”, subrayó Parques Nacionales.


El Parque Tayrona es un territorio ancestral y espiritual de los cuatro pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta (Kogui, Wiwa, Arhuaco y Kankuamo), quienes velan por su protección y cuido.
Durante las dos semanas de cierre, los guardaparques y las comunidades indígenas trabajarán de la mano en acciones esenciales para el cuidado de la biodiversidad:
- Restauración y monitoreo: se realizarán labores de investigación científica, conservación y monitoreo en los diversos ecosistemas terrestres (matorrales, bosques secos, húmedos y nublados) y marinos (playas, manglares, corales y praderas de fanerógamas).
- Educación y seguridad: se desarrollarán actividades de educación ambiental y se fortalecerán las estrategias de control y seguridad para garantizar que, al reabrir, el parque sea un entorno seguro y protegido para todas las familias visitantes.
Parque Tayrona
Ubicado en la costa del Caribe colombiano cuenta con una extensión total de 19.309 hectáreas. Este parque resguarda el bosque seco tropical mejor conservado del país, junto a un singular bosque de niebla que florece a menos de mil metros de altura y a pocos kilómetros de un mar de aguas azules y arrecifes de coral. En una franja relativamente estrecha confluyen playas, manglares, lagunas costeras y cerros cubiertos de selva que dan paso a vibrantes praderas marinas.

“Esta riqueza ecológica convierte al Tayrona en un territorio vivo, diverso y emblemático, ideal para el ecoturismo. Aquí, los viajeros pueden caminar entre senderos naturales, acampar bajo las estrellas, bucear en arrecifes coralinos y maravillarse con la observación de aves y mamíferos en su hábitat natural”, concluye Parques Nacionales.
