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¿Se atreve a recorrerlas? Las tres rutas más fascinantes de Colombia que parecen de otro mundo

Tres rutas en Colombia que atraviesan selvas, ríos y desiertos, donde el viaje se convierte en una experiencia extrema y única.

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3 de mayo de 2026 a las 6:40 a. m.
Paisaje de montaña y selva con un río de aguas rápidas, representativo de los entornos naturales que forman parte de algunas de las rutas de turismo de aventura más impactantes de Colombia.
Paisaje de montaña y selva con un río de aguas rápidas, representativo de los entornos naturales que forman parte de algunas de las rutas de turismo de aventura más impactantes de Colombia. Foto: Getty Images

Colombia ofrece recorridos que van más allá del turismo tradicional: caminos en la selva, travesías fluviales y desiertos que desafían al viajero.

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Recorridos que muestran la diversidad extrema del territorio colombiano

Colombia es un país de contrastes extremos donde la geografía no solo define el paisaje, sino también la forma en que se viaja.

En algunos territorios, el recorrido no es simplemente un trayecto: es una experiencia física, cultural e incluso histórica que transforma al visitante.

Desde caminatas en plena selva hasta travesías por desiertos y ríos sin carreteras, el país ofrece rutas que se han convertido en referentes del turismo de naturaleza y aventura.

Uno de los casos más emblemáticos es el camino hacia la Ciudad Perdida, en la Sierra Nevada de Santa Marta.

Este sitio arqueológico, también conocido como Teyuna, fue construido por la civilización Tayrona alrededor del año 650 d.C.

Hoy es considerado uno de los principales atractivos de turismo arqueológico en Colombia.

El acceso solo es posible mediante un trekking guiado que puede tomar varios días atravesando selva tropical, ríos y montañas.

Según el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, el sitio está bajo protección oficial y su visita está regulada para garantizar la conservación del patrimonio y el respeto a las comunidades indígenas de la zona.

En el occidente del país, el departamento del Chocó ofrece una experiencia completamente distinta: el río Atrato y su extensa red de afluentes se convierten en las principales vías de transporte.

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Río Atrato, una experiencia turística excepcional en el Chocó colombiano. Foto: Anadolu Agency via Getty Images

En esta región, donde la lluvia es constante y la selva domina el paisaje, muchas comunidades dependen exclusivamente del transporte fluvial.

En esta región, el desplazamiento por el río se ha convertido en una de las formas de vida más particulares del territorio.

Allí, el agua no solo conecta comunidades, sino que también sostiene actividades sociales, económicas y culturales en un lugar donde las carreteras simplemente no existen.

Más al centro del país, el desierto de la Tatacoa, en el departamento del Huila, presenta otro tipo de experiencia.

Aunque no es un desierto de arena pura, su paisaje erosionado de tonos rojizos y grises genera la sensación de estar en otro planeta.

Diversas investigaciones científicas y estudios ambientales han resaltado el valor geológico de esta zona, así como su clima inusualmente seco dentro de un entorno tropical.

Estas condiciones han favorecido para que el lugar se consolide como uno de los destinos más atractivos del país para la observación de estrellas y el turismo de naturaleza.

Estos tres escenarios muestran cómo el turismo en Colombia va más allá del desplazamiento tradicional.

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En cada uno de ellos, el recorrido es parte central de la experiencia: ya sea a través de la selva ancestral de la Sierra Nevada, los ríos vivos del Pacífico o los paisajes áridos del Huila.

El viajero se enfrenta a territorios que no solo se visitan, sino que se recorren con esfuerzo, tiempo y asombro.