Expertos de talleres vehiculares de Colombia advirtieron que los conductores deben prestarle mucha atención a la capa de color que puede estar comprometiendo un solo rayón si no quieren que una pequeña afectación se convierta en un grave problema.

Aseguran que identificar la capa hasta que llegó la afectación en la pintura de un vehículo determinará la gravedad de la reparación de este.
Carlos Guarín, CEO de Servicio Inglés y experto en la reparación de vehículos de lujo, aseguró que intervenir en una afectación que parece irrelevante se puede convertir en la mejor acción preventiva para los propietarios de cualquier vehículo, puesto que implicará un trabajo menos costoso y con menor afectación a la originalidad de un automotor.
“Por eso, un rayón, un golpe o la pérdida de brillo no solo deben verse como un problema de apariencia, ya que algunas afectaciones pueden avanzar hasta comprometer la capa de color e incluso dejar expuestas partes metálicas de la carrocería”, aseguró Guarín.

Ahora bien, también hay versiones de expertos de algunas agremiaciones como Fasecolda, en donde insisten en que toda intervención que se haga en un vehículo debe considerarse “una y hasta dos veces”, ya que la repintada de una sola pieza puede afectar la asegurabilidad de este si no se da con el mismo tono de la originalidad.
En esta misma línea, Guarín detalló que uno de los primeros aspectos que debe verificar el propietario es que el taller identifique correctamente el código y la formulación del color.
Este paso es clave tanto en vehículos de gama baja como en los premium; sin embargo, en los de más alta categoría se destacan incorporaciones de colores tricapa, perlados, metalizados de alta densidad, pigmentos especiales y barnices de mayor dureza.
¿Qué puede causar las afectaciones en la pintura?
Aparte de una colisión de alta o baja relevancia, este tipo de rayones y afectaciones vehiculares pueden presentarse por condiciones naturales como:
- Altas temperaturas
- Lluvias
- Humedad
- Contaminación ambiental

Los expertos advirtieron que si el daño atraviesa el barniz, compromete la pintura, deja expuesta la carrocería o existe riesgo de corrosión, la reparación debe realizarse oportunamente para evitar que la afectación avance.
Los expertos señalaron que antes de aplicar la pintura también es recomendable realizar pruebas de color para comprobar que la tonalidad obtenida coincida con la original, por lo que el objetivo no debería ser que la pieza quede bien pintada, sino que, una vez terminada la reparación, no sea posible distinguir cuál fue intervenida.
Ahora bien, esto no significa que, si no se interviene, se comprometerá inmediatamente el vehículo. No obstante, sí advirtieron que dejar mucho tiempo un rayón elevaría el costo de una reparación.

