Los tiempos evolucionan y la industria automotriz ha avanzado tanto que hoy en día ya se puede hablar de autos autónomos, de electrificación, de asistencias a la conducción y hasta de motores que funcionan con hidrógeno.


Todos estos cambios han marcado una notoria diferencia entre los vehículos que condujeron nuestros abuelos y los que hoy están rodando por las calles, tanto así, que las nuevas generaciones disfrutan de vehículos mucho más cómodos y prácticos, dejando en el olvido algunas acciones que en el pasado fueron claves para la conducción.
Pantallas, sensores, menos botones, comandos de voz y conectividad son algunos de los cambios que hacen que la conducción sea mucho más fácil y segura, lo que contrasta con las perillas, los motores con carburador, las direcciones duras y las nulas ayudas que tenían los autos en el siglo pasado.
10 cosas que ya no se ven en los autos y que en su tiempo fueron lo más destacado
1. Adiós a los mapas de papel
Atrás quedaron los clásicos sistemas de navegación que incluían libros de mapas o guía que entregaban las rutas, los restaurantes en el camino y los talleres que estaban en el recorrido; por lo general reposaban en la guantera y era el piloto el encargado de trazar la ruta y seguirla al pie de la letra.
Hoy en día, aplicaciones de navegación sugieren varias rutas para llegar al mismo punto, calculan con precisión el tiempo del recorrido, identifican trancones y hasta sugieren lugares turísticos para visitar durante el paseo.


2. ¿Para qué era el tercer pedal?
Las transmisiones automáticas relegaron los carros mecánicos o manuales y las nuevas generaciones le tiene miedo al embrague o clutch.
Antes, conducir en carretera requería ciertas habilidades para saber, dependiendo del terreno, el tráfico o la inclinación de la carretera, en qué marcha llevar el vehículo; ahora, las nuevas generaciones solo deben apretar el acelerador y el vehículo identificará cual es el cambio indicado.
3. Medición de aceite con una varilla
Los mecánicos de antaño saben leer a la perfección las señales que entrega la varilla medidora de aceite, algo que quienes apenas aprenden a conducir no saben identificar.
La tecnología permite, a través de un testigo o señales en el tablero, indicar cuándo es necesario llevar el carro a un cambio de aceite, algo que facilita la vida de los nuevos conductores.
4. Suministro de combustible
Aunque en Colombia aún hay personal que atienden en las estaciones de servicio, son cada vez más las que acuden a la automatización.
De a poco ha ido desapareciendo el personal, para dar paso a un proceso que obliga al conductor a bajar del carro, ir a una ventanilla, pagar el monto de gasolina que quiere abastecer y pasar a activar manualmente el dispensador de combustible.
5. Bombear el acelerador antes de prender el carro
Abuelos y padres adquirieron algunas costumbres para facilitar su relación con el vehículo; en la época del carburador, había que bombear el acelerador para llevar combustible suficiente al sistema que permitiía que el vehículo encendiera.
Ahora, con los sistemas de inyección ya no es necesario este proceso, por lo que el miedo a ‘inundar’ el carro es cosa del pasado y es un fantasma que ya no intimida a las nuevas generaciones.


6. Ventanas manuales
Las ventanas funcionaban muy distinto en el pasado; unas se corrían ejerciendo presión hacia adelante o atrás y otras simplemente giraban algunos grados sobre su propio eje para dejar pasar el aire. Luego aparecieron las manijas para poderlas subir y bajar completamente, mecanismo que fue muy común hasta finales de los 90.
Ahora, hay botones que hacen más cómodo este proceso, incluso, los comandos de voz hacen esta tarea o se pueden activar desde las pantallas centrales de los vehículos más modernos.
7. Ya no hay llanta de repuesto
La llanta de repuesto era garantía de un viaje sin complicaciones; un pinchazo no era obstáculo; ahora, para ahorrar peso y ganar espacio ya no existen estas llantas y solo se incluye un kit de despinche con un gel especial que le permite al conductor conducir cierta distancias hasta encontrar un lugar para reparar el neumático.
