Educar a un cachorro no resulta tan fácil como pudiera parecer. Es un proceso que exige constancia, tiempo y paciencia. Cada perro aprende a su propio ritmo, por lo que la forma de enseñarle dependerá de factores como su personalidad, capacidad de aprendizaje y la frecuencia con la que se practiquen los ejercicios.

Por estas razones es clave seguir recomendaciones que permitan fortalecer el vínculo del dueño con el cachorro y comprender mejor las consideraciones en torno a su educación desde las primeras etapas de vida.
Uno de los aspectos que parece más difícil es enseñarles a ir al baño. Recién nacidos, la madre de los perritos les ayuda en ese proceso, pero cuando ella ya no está, es necesario recurrir a la paciencia y a trucos que, sin duda, ayudan en ese manejo.
El portal Señor Dog indica que los cachorros empiezan a dominar sus esfínteres después de los tres meses de vida, por lo que es recomendable empezar el entrenamiento para ir al baño a partir de esa edad.

Durante esta etapa es muy posible que sucedan accidentes, por lo que es recomendable limitar su acceso a la cama del dueño, el cuarto y otros lugares sensibles dentro de casa.
Pasos a tener en cuenta en el proceso
De acuerdo con información de los especialistas de Experto Animal, hay unos pasos que pueden seguirse y ayudarán a facilitar el proceso. Estos son algunos de ellos.
- El cachorro suele orinar y defecar unos 20 o 30 minutos después de comer. Una recomendación es estimular al perrito acariciando su barriga o esperar a que el animal por sí solo quiera hacer sus necesidades.

- Si el cachorro ya ha orinado antes en casa, probablemente tendrá una zona preferida y por ello la recomendación es poner en ese rincón varias capas de periódico.
- En caso de que el animal decida orinar en otro lugar, la recomendación es cogerlo y llevarlo rápidamente hacia el periódico. Una vez termine, se debe felicitar y premiar para que él quiera volver a hacer en ese lugar.

- Poco a poco, el dueño empieza a identificar las ganas de orinar del cachorro. Esas señales son, por ejemplo, olfatear el suelo, dar círculos sin parar o mostrarse nerviosos. Cuando se perciba alguna de estas señales, lo ideal es llevarlo rápidamente hacia el periódico.
- Es clave siempre felicitarlos y premiarlos. Los expertos indican que es probable que tarde un tiempo en relacionar las felicitaciones, el periódico y los orines, pero en algún momento entenderá lo que está pasando y lo llevará a cabo por sí mismo. El consejo es no desesperarse, pues es probable que se requieran más de 20 repeticiones, algo normal cuando se trata de un cachorro.
