La tenencia de mascotas en los hogares cada vez es más frecuente y los gatos han ganado un gran espacio, convirtiéndose en miembros muy queridos en las familias, gracias a su compañía, apoyo emocional e independencia que los hace únicos.

Sin embargo, siempre es importante tener presente que la tenencia de animales en casa genera obligaciones y más si la vivienda se encuentra en un conjunto residencial, pues hay normativas en torno a su cuidado en las áreas comunes.
En los últimos tiempos, la discusión sobre algunos aspectos ha estado sobre la mesa. La razón es que hay propietarios de felinos que permiten que estos transiten libremente por áreas como pasillos, terrazas, jardines y otras zonas comunes sin supervisión, situación que en ocasiones genera molestias en los vecinos y, que a la vez, puede causar sanciones económicas.
Esto se debe a que la normativa de propiedad horizontal establece deberes específicos para evitar molestias a otros residentes y daños en los espacios compartidos.

Así las cosas, la sanción puede ascender hasta cuatro salarios mínimos diarios legales vigentes, lo que indica que el monto sería alrededor de $233.000.
Disposiciones legales
El fundamento legal de estas disposiciones se encuentra en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, en particular en los artículos 116, 117 y 118, que contemplan normas sobre la tenencia responsable de animales en espacios compartidos.

Los tenedores deben tener presente que, si bien la ley no prohíbe tener mascotas en conjuntos residenciales, sí fija criterios claros sobre la conducta que deben tener sus dueños para prevenir problemas de convivencia.
De manera específica, el artículo 118 del mencionado Código indica que los gatos que circulen por zonas abiertas al público o áreas comunes deben ser llevados con implementos adecuados de control, como guacales o collares especiales; no deben movilizarse solos.

De esta forma, cualquier situación en la que el animal acceda a viviendas ajenas, cause daños, ensucie áreas comunes o altere la tranquilidad de otros residentes, el dueño debe asumir la responsabilidad y hacerle frente a los daños generados, además de exponerse a recibir sanciones de carácter administrativo.
Es claro que las normas buscan prevenir riesgos para otras personas, daños a bienes comunes o conflictos entre vecinos dentro de las copropiedades, una situación que se presenta con relativa frecuencia.
Es importante que los dueños de mascotas tengan presentes sus responsabilidades, pues las normas para los tenedores de perros cuando incumplen con los reglamentos de control en espacios compartidos.
