A través de redes sociales, se pudo conocer un rescate animal en la provincia de Pontevedra, España. Se trató de un gato bebé, de apenas un mes de nacido, que quedó atrapado en el interior de un vehículo; este hecho tuvo la participación de habitantes del sector y la policía.

La operación de rescate fue llevada a cabo por el refugio Isla Tali, una organización local dedicada a la protección y bienestar de todo tipo de animales. El personal de apoyo acudió al lugar tras recibir un llamado de emergencia emitido por los ciudadanos del sector, los agentes de la Guardia Civil y la policía local.

Primera etapa del rescate
Según lo compartido, el minino de aproximadamente 30 días de vida se encontraba confinado en un automóvil estacionado sobre una carretera general. Los primeros intentos por acceder al felino desde la parte inferior del carro fueron en vano, debido a la dificultad para alcanzar el compartimento donde se encontraba.
Ante la prolongada ausencia del propietario del vehículo, los rescatistas mantuvieron la vigilancia en la zona para garantizar la vida del felino.

El equipo de trabajo dejó una notificación escrita en el automóvil y procedió a colocar mallas de seguridad alrededor del vehículo para evitar una eventual fuga hacia la avenida que terminara en la muerte del gato.
Sobre las medidas de precaución adoptadas en el lugar, la fundadora de la organización, Tali, explicó las razones del despliegue. La representante indicó: “Hicimos acopio de jaulas, redes y todo lo necesario para montar un operativo, porque si el animal salía corriendo, podía acabar en la carretera en cuestión de segundos”.
Culminación del operativo y estado de salud
Tras un periodo de seis horas de labores continuas en el área, el operativo concluyó con la extracción exitosa del ejemplar. Gracias a la colaboración de un ciudadano que se encontraba en la zona, el felino fue retirado del vehículo y puesto a salvo lejos del tránsito vehicular.
El animal rescatado, al que los miembros del refugio nombraron Bujía, fue trasladado de inmediato a un centro de atención especializada. En las instalaciones veterinarias se le realizó una revisión de rutina y se dio inicio a su protocolo sanitario para evaluar su estado general de salud tras el prolongado confinamiento.
Actualmente, el gatito permanece bajo la custodia de la fundación mientras se gestiona su reubicación. Sobre este proceso, la directora del refugio señaló que se está “analizando dónde reubicarlo, ya que se encuentra experimentando un alto nivel de estrés a causa de la situación que vivió”.
Finalmente, la organización reportó que sus instalaciones operan a su máxima capacidad, lo que limita la recepción de nuevos animales. La vocera concluyó la declaración informando que “tenemos ahora más de treinta crías bajo cuidado, estamos desbordadas y necesitamos gestionar procesos de acogida y adopción de manera urgente”.
