Mientras los equipos de emergencia avanzan entre estructuras afectadas por el terremoto que golpeó al occidente del país, un grupo de rescatistas de cuatro patas también cumple una misión contrarreloj. Entre ellos está Gásper, un pastor belga malinois especializado en búsqueda y rescate que fue enviado desde Bogotá para apoyar las labores en Cali.

El canino hace parte del equipo especializado de búsqueda y rescate de Bogotá y llegó al Valle del Cauca con Dastan, otro perro entrenado para intervenir en escenarios de emergencia.
De una misión en Bogotá a una emergencia en Cali
Gásper no es un recién llegado a las labores de rescate. Su entrenamiento le permite trabajar en lugares donde una persona difícilmente podría detectar por sí sola la presencia de alguien atrapado.
Su presencia fue destacada por el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quien compartió una imagen del canino durante su trabajo en la ciudad. “Este es Gasper, otro de nuestros perros rescatistas. Está en Cali apoyando las labores de localización, búsqueda y rescate de personas atrapadas bajo los escombros”, escribió el mandatario en X.
Este es Gasper, otro de nuestros perros rescatistas. Está en Cali apoyando las labores de localización, búsqueda y rescate de personas atrapadas bajo los escombros. pic.twitter.com/FT55Am0uFt
— Carlos F. Galán (@CarlosFGalan) August 11, 2026
En una emergencia de estas características, los perros recorren las zonas afectadas junto a sus guías para identificar rastros que puedan indicar la presencia de personas bajo los escombros. Su trabajo permite orientar a los equipos humanos hacia puntos donde podría haber sobrevivientes.
La experiencia de estos equipos resulta especialmente valiosa después de un terremoto, cuando cada minuto puede ser determinante para quienes permanecen atrapados.
El perro que también tuvo que ser buscado
La historia de Gásper tiene un episodio particular que hizo que su nombre fuera conocido en Colombia antes de esta emergencia.
En 2021, durante una misión en el Cerro de Guadalupe, el perro se extravió mientras apoyaba la búsqueda de una familia perdida en una zona boscosa de Bogotá. Durante tres días, equipos y ciudadanos participaron en su búsqueda.

Finalmente, Gásper apareció por sus propios medios en la Escuela de Ingenieros Militares. Allí fue recibido por instructores especializados antes de reencontrarse con su equipo.
Cinco años después, su papel es completamente distinto: ya no es él quien necesita ser encontrado. Ahora forma parte de los equipos que recorren estructuras destruidas en busca de personas que esperan ser localizadas.
Gásper y Dastan, en la búsqueda de sobrevivientes
El despliegue de ambos perros forma parte del apoyo enviado desde Bogotá para reforzar las labores de emergencia en Cali. Los caninos trabajan junto a sus respectivos guías y equipos de rescate en sectores donde el terremoto provocó daños estructurales.
La labor no consiste simplemente en caminar entre los escombros. Los animales han recibido entrenamiento específico para reconocer señales asociadas a la presencia de personas, incluso cuando estas se encuentran ocultas bajo materiales que impiden su localización a simple vista.

El despliegue de Gásper también representa el trabajo de los equipos de emergencia de Bogotá que fueron movilizados para apoyar a las ciudades más golpeadas por el terremoto.
Y mientras Cali continúa enfrentando las consecuencias del sismo, el perro que alguna vez fue protagonista de una búsqueda ahora cumple otra misión: ayudar a que las familias que todavía esperan noticias puedan volver a encontrar a los suyos.
