Pasear los perros es una de las actividades que nunca debería faltar con estas mascotas. Sin embargo, hay cuidadores que cometen errores porque desconocen que esta actividad va mucho más allá de sacarlos unos minutos para que hagan sus necesidades o gasten energía.

En ocasiones, los dueños trasladan al paseo sus propios ritmos y expectativas, sin tener en cuenta las necesidades particulares del animal, su edad, tamaño, nivel de actividad o temperamento. También es común que pasen por alto la importancia de permitirles olfatear, explorar el entorno e interactuar de manera controlada con otras mascotas, actividades fundamentales para su estimulación física y mental.
A esto se suman prácticas como utilizar correas inadecuadas, dar tirones constantes, pasearlos durante las horas de mayor calor o no prestar atención a lo que ocurre alrededor. Así las cosas es importante tener presentes estos errores y evitarlos para no afectar el bienestar de los caninos.

No dejarlo olfatear
Según el blog Cuida mi mascota, olfatear es una conducta natural y necesaria para los perros, ya que a través de los olores reconocen su entorno, identifican a otros animales y obtienen información sobre lo que sucede a su alrededor. No dejarlos hacer esto puede limitar una actividad fundamental para su estimulación mental, pues explorar mediante el olfato también les permite relajarse y disfrutar del paseo.
Evitar que socialice
La interacción con otros animales es una parte importante del desarrollo y bienestar de los perros, por lo que limitar constantemente estos encuentros puede afectar sus habilidades sociales. Aunque cada mascota tiene un temperamento diferente y no todas disfrutan del contacto con otros peludos, es conveniente ofrecerles oportunidades de relacionarse de manera gradual, segura y respetando sus señales de comodidad o rechazo.

Tirar de la correa de forma permanente
Tirar repetidamente de la correa no es una solución efectiva para controlar el comportamiento del perro durante los paseos. Por el contrario, esta práctica puede generarle estrés, incomodidad e incluso ocasionar lesiones en la garganta y el cuello, especialmente si se utiliza un collar tradicional. Lo recomendable es enseñarle progresivamente a caminar junto a su cuidador, mediante ejercicios de educación y refuerzo positivo.

Dar un paseo muy corto o muy largo
Los excesos no son recomendables. Los expertos indican que la duración y las condiciones de los paseos deben adaptarse a las características y necesidades de cada perro, pues no todos tienen la misma energía, resistencia o ritmo de actividad. Por ejemplo, los animales más inquietos pueden necesitar recorridos más prolongados, mientras que los perros mayores requieren caminatas tranquilas. Como referencia general, un paseo puede durar entre 20 y 30 minutos, pero estos tiempos dependen de la edad y otras características del animal.

Pegarles cuando se enfadan con otro perro
Según el portal Experto Animal nunca se debe recurrir a los golpes ni a los castigos físicos para corregir el comportamiento de un perro, ya que estas acciones pueden aumentar su miedo, estrés e incluso empeorar sus reacciones frente a otros animales. Si la mascota ladra, muestra señales de agresividad o intenta atacar a otros perros, lo más recomendable es mantener la distancia, evitar situaciones que puedan desencadenar estos comportamientos y buscar la orientación de un especialista.
