En Medellín, cientos de historias esperan un nuevo comienzo. En el Centro de Bienestar Animal La Perla viven actualmente 349 perros y gatos que superan los 10 años de edad y que, pese a recibir cuidados permanentes, aún no conocen lo que significa tener una familia propia. La Alcaldía de la ciudad lanzó una iniciativa para cambiar ese destino y promover la adopción de animales mayores, aquellos que suelen ser invisibles en los procesos tradicionales.
Estos animales cuentan con atención veterinaria constante y espacios pensados para su bienestar, pero la administración distrital insiste en que ningún cuidado institucional reemplaza el calor de un hogar y la compañía diaria de una familia.
Vidas marcadas por la espera y los prejuicios
Muchos de los perros y gatos que hoy habitan en La Perla llegaron allí hace años. Algunos ingresaron siendo cachorros y, con el paso del tiempo, vieron cómo otros eran adoptados mientras ellos permanecían en el mismo lugar. La edad, más que su estado de salud o su comportamiento, ha sido el principal obstáculo para que alguien se fije en ellos.
Desde la Alcaldía se recuerda que la vejez no significa incapacidad. Un ejemplo es Hilda, una perra de 17 años que se ha convertido en símbolo de esta campaña. Su energía tranquila y su capacidad de brindar afecto demuestran que los animales mayores aún tienen mucho por ofrecer y pueden acompañar a una familia durante varios años más.

La subsecretaria de Protección y Bienestar Animal, Elizabeth Coral, resaltó que:
“Adoptar un animal mayor es regalarle dignidad, afecto y tranquilidad; ellos aún tienen mucho amor para dar y solo esperan que alguien les brinde la oportunidad de vivir ese final feliz que tanto merecen”.

Compañeros serenos para hogares que valoran la calma
Quienes optan por adoptar un perro o un gato mayor suelen encontrar un compañero con carácter definido, hábitos estables y una actitud agradecida frente a cada muestra de afecto. A diferencia de los animales jóvenes, los adultos mayores suelen ser más tranquilos, disfrutan de las rutinas y se adaptan con facilidad a entornos calmados.
“La Perla invita a la ciudadanía a considerar la adopción de estos compañeros que solo necesitan un hogar donde pasar su etapa más sensible”, señala el boletín de la Alcaldía de Medellín.
Más que una mascota, se recibe a un compañero fiel para una etapa de vida donde la ternura, la paciencia y la gratitud cobran un significado especial.










