VICKY DÁVILA: Ministro Jorge Mora, el presidente Abelardo De La Espriella ha dicho que recuperará la seguridad “por la razón o por la fuerza”. Hemos visto cómo se reactivaron las operaciones militares en todo el país contra todos los criminales.

MINISTRO JORGE MORA (J.M.): Así es, Vicky. Si los grupos armados organizados no han entendido que con este Gobierno no hay cabida para sentarse a hablar y para querer otra vez engañar al pueblo colombiano con falsas motivaciones de paz y no quieren someterse a la justicia, que es la oportunidad que tienen, pues les va a caer el peso total del Estado a través del uso legítimo de la fuerza. Esa es la orden del señor presidente. Por instrucción de él, hemos empezado a hacer un esfuerzo muy importante en las regiones más críticas y todo como parte de una política de seguridad, defensa y convivencia ciudadana que ha sido diseñada y adecuada a lo que sabíamos que nos íbamos a encontrar. Por eso, a pesar del triste episodio que tuvimos iniciando el gobierno con el terremoto, los incendios devastadores que hemos tenido en más de 25 municipios, no podemos olvidar que hay que empezar a recuperar el territorio nacional.

V.D.: General Erik Rodríguez, comandante de las Fuerzas Militares, ¿qué está ocurriendo hoy con las tropas?

GENERAL ERIK RODRÍGUEZ (E.R.): La moral de todos los soldados de Colombia se fundamenta en el cumplimiento de la misión, sin importar el momento histórico y las circunstancias. El deseo de seguir trabajando por el país, de luchar y dar la vida si es necesario por nuestros conciudadanos, es permanente. En este momento, sin duda alguna, el hecho de que haya un respaldo desde la institucionalidad, una voluntad política, constituye un refuerzo a esta moral de los soldados y también es un aliento para seguir cumpliendo con la misión con más ahínco.

V.D.: Pero, general, ustedes tuvieron cuatro años muy duros que golpearon esa moral. ¿Estoy equivocada?

E.R.: Los soldados estamos hechos para los retos y para los momentos difíciles, no para las aguas tranquilas.

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V.D.: La diferencia es que ahora tienen el respaldo del presidente De La Espriella. En el anterior Gobierno eso no fue así…

E.R.: Lógicamente, es totalmente diferente. La actitud combativa de las tropas es mucho más fuerte cuando se cuenta con el respaldo del Gobierno nacional y también de la población.

V.D.: ¿O sea, están contentos?

E.R.: Sí, claro.

V.D.: ¿Felices?

E.R.: Sí, señora.

General Erick Rodríguez. Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.

V.D.: A usted, general, el Gobierno Petro lo sacó de la institución injustamente, pero el presidente De La Espriella lo reintegró.

E.R.: Sí, con un mayor compromiso, feliz, bendecido y agradecido de tener la oportunidad de seguir sirviéndole al país.

V.D.: General Alejandro Barrera, usted es el director de la Policía. El presidente De La Espriella también lo reintegró.

GENERAL ALEJANDRO BARRERA (A.B.): Dios y patria. Muy contentos de regresar a esta institución que tanto amamos. Estamos comprometidos con el mandato institucional para propender por la seguridad y la convivencia y también con la intención de motivar a mis policías, mujeres y hombres, porque esa motivación sí fue bastante afectada. Estamos al frente de ellos, comprometidos; necesitamos que la doctrina se recupere, que esa disciplina se vuelva a emplazar en nuestros policías porque necesitamos dar muchos resultados.

V.D.: El anterior Gobierno desarticuló las Fuerzas…

A.B.: Afortunadamente regresamos a recuperar esa coordinación.

V.D.: ¿Y cómo está la moral en la Policía?

A.B.: Espectacular. Ven a sus comandantes, a sus directores, acompañando a sus bases. Ven un cuerpo de generales que tiene unidad y liderazgo.

J.M.: Definitivamente, el ejemplo viene por la cabeza, como en un hogar, el papá, el que apoya a sus hijos, el que los motiva, el que los acompaña. Así pasa en cualquier organización de la fuerza pública. El presidente de la república es el comandante en jefe y conductor político, y hemos visto ese cambio en la fuerza pública con la llegada del doctor Abelardo De La Espriella. No ha habido un solo resultado, una sola acción de la fuerza pública que él no haya resaltado por redes sociales. Él ha ido hasta las unidades a acompañar a los soldados.

V.D.: ¿Es verdad que el presidente lo llama a la una o dos de la madrugada?

J.M.: Sí, por supuesto.

V.D.: ¿Es verdad que está pendiente, minuto a minuto, de los bombardeos y de todas las operaciones?

J.M.: De todo, absolutamente de todo, también de nuestros héroes que han sido asesinados. Ha llamado a sus padres, a sus esposas, los ha acompañado. Es decir, es un presidente que está con la fuerza pública. ¿Y por qué? Porque sabe que la seguridad es el bien común que más desean los colombianos y, obviamente, es la misión fundamental y constitucional de él. Está ejerciendo lo que debe ejercer un verdadero jefe de Estado.

V.D.: El Gobierno Petro les dio muy duro a las Fuerzas Armadas, ¿verdad?

J.M.: Sí, por supuesto, no solo desde el punto de vista de la moral combativa. Recordemos, y eso ya lo sabe todo el pueblo colombiano, que a su llegada hubo una barrida de más de 60 generales, sobre todo en el Ejército y la Policía, que fueron los que más sufrieron las consecuencias de esa barrida y de ese debilitamiento estructural. En estos momentos, tenemos un déficit de 120.000 fusiles que, si no reemplazamos en menos de seis meses, dejamos de tener a 120.000 hombres con el arma básica.

V.D.: ¿Y qué pasó con el fusil Jaguar que ordenó fabricar Petro?

J.M.: No, eso es una locura. Eso ya quedó completamente desechado.

General Erick Rodríguez, Jorge Eduardo Mora, Ministro de Defensa y General Jesús Alejandro Barrera. Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.

V.D.: Discúlpeme la expresión, ¿eso salió chimbo?

J.M.: Total. Eso es algo que tendrá sus consecuencias. Hay documentos e investigaciones que, en su momento, se pondrán a disposición de la Fiscalía. Quienes incidieron, ordenaron o hicieron este trabajo tendrán que asumir las consecuencias que los entes de control y la Fiscalía determinen.

V.D.: Hablemos de lo que le importa a la gente. ¿Va a caer Mordisco? ¿Va a caer Calarcá? ¿Van a caer todos esos bandidos?

J.M.: Por supuesto. El esfuerzo de inteligencia que se está haciendo, a pesar del debilitamiento que hubo, es muy importante. Tenemos una línea de trabajo, de investigación, de inteligencia, no solamente sobre Mordisco y Calarcá, sino sobre otros cabecillas que son la estructura pivote que sostienen al Clan del Golfo, a las disidencias de las Farc, al ELN, etcétera. Hay un trabajo de articulación con la Fiscalía. Hemos tenido reuniones para coincidir en los esfuerzos y llegar a los principales cabecillas y a las estructuras financieras; vamos a trabajar mucho en la extinción de dominio, que es lo que les duele.

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V.D.: General Rodríguez, el presidente De La Espriella le dijo a Mordisco, el jefe de las disidencias de las Farc: “Te va a caer una bomba encima”. ¿Él está en Colombia?

E.R.: Mordisco, efectivamente, está en Colombia y estamos realizando las operaciones para dar con él. Mordisco no va a sobrevivir a este Gobierno.

V.D.: Estamos cerca del fin de Mordisco, Calarcá y todos esos bandidos.

E.R.: Sí.

V.D.: Lo noto muy prudente…

E.R.: Un boxeador no anuncia su golpe. Los delincuentes que forman parte de estas estructuras no pueden tener aspiración de llegar a viejos. Suficiente mal le han hecho a este país.

V.D.: Hay una guerra jurídica y política contra los bombardeos, pero son fundamentales para combatir a los criminales…

E.R.: Los colombianos no podemos renunciar a las capacidades y a las herramientas disponibles para defender al Estado y a la sociedad.

V.D.: ¿Podemos ganar la guerra sin los bombardeos?

E.R.: Podemos ganar la guerra, pero todo tiene su precio. No podemos renunciar a los bombardeos. En este momento, el medio de ataque a ese mecanismo es el hecho de que hay menores de edad en las filas de los grupos.

V.D.: Ese es el tema crucial…

E.R.: Ningún ser humano, ningún colombiano y menos sus soldados y policías queremos que nuestros niños sigan cayendo en la guerra. Por eso, el delito, el crimen de guerra que hay que atacar es el reclutamiento forzado de menores. Ahí es donde tenemos que concentrarnos todos.

El hecho de que caiga un menor de edad en un bombardeo para limitar el uso de la fuerza, lo que hace es construir una narrativa nefasta que tiene el efecto contrario a proteger a nuestros niños. Cuando Mordisco o Calarcá saben que es un problema político que haya niños en las filas, lo primero que hacen es intensificar el reclutamiento de menores. Antiguamente, los guardias de los cabecillas como el Mono Jojoy o Alfonso Cano eran los guerrilleros más avezados y antiguos. Hoy estos bandidos están buscando guardias de 14 y 15 años para usarlos como escudos humanos. Es un incentivo perverso.

A.B.: Es una herramienta perversa; el reclutamiento de menores aumentó exponencialmente el triple y lo estamos viendo. Los primeros que están pagando en esta guerra fratricida que están provocando estos criminales son los niños y sus familias.

V.D.: ¿Quién responde?

A.B.: Ante el derecho internacional humanitario (DIH), son quienes instrumentalizan a los menores y los llevan como escudos humanos.

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V.D.: A usted, ministro, le están organizando una moción de censura por los bombardeos y lo quieren tumbar…

J.M.: Los bombardeos no surgieron con el doctor Abelardo De La Espriella. Fueron suspendidos y fue un error estratégico de parte del anterior Gobierno, y eso permitió el crecimiento y el fortalecimiento de los grupos armados.

Los bombardeos son una herramienta estratégica táctica, como el uso de los tiradores de alta precisión, los combates, las emboscadas, una serie de acciones militares y policiales establecidas en la doctrina, pero también forman parte de las acciones permitidas por el derecho internacional humanitario.

V.D.: Un juez acaba de fallar una tutela de un ciudadano preocupado. Allí se ordena a las Fuerzas Armadas abstenerse de bombardear campamentos si hay indicios de la presencia de menores. ¿Es posible detectar la edad de los combatientes?

J.M.: Es imposible. De hecho, el derecho internacional humanitario establece que los mayores de 15 años, si están en las filas de un grupo y forman parte del mismo, son combatientes. El agente de inteligencia tendría que pedirle la cédula a cada uno de los integrantes para saber qué edad tienen.

V.D.: Eso es un chiste…

J.M.: Exacto, hasta allá no llegan los esfuerzos de la inteligencia.

V.D.: En todo caso, es muy doloroso que caigan menores, aunque es cierto que los convierten en máquinas de guerra y tienen capacidad de hacer daño. En el Gobierno Petro murieron 62 menores; durante el mandato de Duque fueron 42.

J.M.: Sí, esa es una tragedia producto de la guerra que libramos. Estamos trabajando para fortalecer las penas contra aquellas estructuras que instrumentalizan, reclutan y tienen menores de edad en sus filas. Tenemos una estrategia para evitar el reclutamiento forzado, pero aquí también hay responsabilidad de padres, es compartida.

En diálogo con Vicky Dávila, presidenta de Publicaciones Semana, la cúpula ratificó su compromiso en la política de seguridad y defensa. Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.

V.D.: Y no hay que dejar atrás el tema de las oportunidades para los menores; por ejemplo, que puedan estudiar. En los últimos bombardeos, ustedes han rescatado a niños reclutados…

E.R.: Nuestros soldados arriesgan sus propias vidas para recuperar a los menores armados del otro lado que les están disparando.

V.D.: ¿Hay bandidos de estos grupos criminales escondidos en Venezuela?

E.R.: Los líderes del ELN en su totalidad.

V.D.: ¿Quiénes son?

E.R.: Pablito, Silvana Guerrero, Pablo Beltrán y Antonio García. También están Iván Márquez, la Segunda Marquetalia, y no solo están en la zona fronteriza con Colombia, sino que han expandido su área de influencia delictiva a través del Estado Amazonas hacia el oriente, y ya hay estructuras del ELN en Guyana y en la frontera entre Venezuela y ese país. Es muy grave. El ELN es una organización terrorista de carácter transnacional que es una amenaza no solo para Colombia y los venezolanos, sino también para la región.

V.D.: General Barrera, ¿eso quiere decir que Estados Unidos podría bombardear al ELN en Venezuela? Eso ya ocurrió con el Tren de Aragua.

A.B.: Eso lo definen ellos conforme al derecho internacional. En su jurisdicción lo podrían hacer.

V.D.: ¿Cómo viven los comandantes del ELN en Venezuela?

A.B.: Ellos viven de manera clandestina.

V.D.: ¿Pero en las ciudades o en lugares inhóspitos?

A.B.: Ya no están en campamentos, sino en áreas urbanas donde tienen comodidades en casas, fincas; recordemos que son personas que tienen una madurez de edad y requieren cuidado con medicamentos y mayor confort.

General Jesús Alejandro Barrera. Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.

V.D.: Ministro, entonces la advertencia para Antonio García y el ELN es que Estados Unidos los puede bombardear en Venezuela…

J.M.: Total, Vicky. A raíz de la adhesión de Colombia al Escudo de las Américas, le pedimos al secretario de Guerra, Pete Hegseth, ejercer una presión a Venezuela para que hagan el debido control y ataquen los campamentos que se encuentran en dicho territorio. Le pedimos a Estados Unidos que nos ayude y que de una u otra manera replique lo que hizo contra el Tren de Aragua. De nada sirve que empecemos a hacer la recuperación del territorio colombiano y que ellos tengan la libertad en esa frontera porosa para estar moviéndose sin ningún problema.

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V.D.: La oposición dice que, con el ingreso de Colombia al Escudo de las Américas, se le está entregando la soberanía nacional a Estados Unidos.

J.M.: No, para nada. De hecho, lo que se suscribió es un retorno a la cooperación multilateral. Son 19 países que están inscritos en el Escudo de las Américas. Era una necesidad. Esos grupos armados son organizaciones transnacionales, coordinan, se mueven con tranquilidad entre las fronteras, mueven armamentos, drogas. ¿Y nosotros no podemos unirnos, organizarnos, cooperar y hacer operaciones combinadas entre los países respetando la soberanía? Es una necesidad del continente.

V.D.: ¿Vamos a ver a soldados y policías colombianos haciendo operaciones en los territorios junto con integrantes de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos?

J.M.: Operaciones en territorio de cada país, no. En Colombia ha habido presencia histórica de soldados norteamericanos apoyando en inteligencia, planificación, entrenamiento, instrucción. Lo vamos a incrementar. Tengo el documento que firmamos donde, evidentemente, no hay ningún tipo de violación a nuestra soberanía. Ni estamos entregando el territorio.

V.D.: ¿Habrá bases militares de Estados Unidos en Colombia?

J.M.: No, todas las bases son colombianas. Habrá presencia de soldados norteamericanos asesorando y cooperando; por supuesto, ya la hay, en Tolemaida, Larandia (Caquetá), el Cenop de la Policía (Escuela Internacional de Entrenamiento)...

V.D.: ¿Se deterioró la cooperación con Estados Unidos durante el Gobierno Petro?

J.M.: Se diezmó muchísimo. Se sostenían algunas cosas básicas, pero, por ejemplo, en materia de inteligencia se había disminuido al máximo. Con Israel también, ese país es un aliado estratégico en esta guerra. Hace unos días tuve una videoconferencia con el ministro de Defensa de Israel, donde estamos trabajando en cooperación.

E.R.: Respecto a la cooperación internacional, en Colombia los únicos que tienen que tener temor son los terroristas y los que están trabajando en el narcotráfico y la minería ilegal. A ellos es a quienes van a afectar.

V.D.: ¿Cómo va a funcionar la base binacional con Ecuador?

E.R.: Será una base binacional sobre el puente del río Mataje. Hay una presencia importante de la fuerza pública ecuatoriana del otro lado de la frontera. Lo que vamos a hacer es ubicar allí la presencia colombiana también.

V.D.: ¿Qué grupos criminales operan en esa frontera?

E.R.: Tenemos Comandos de Frontera, la Segunda Marquetalia, disidencias de las Farc y ELN.

V.D.: O sea, eso está plagado de criminales…

E.R.: Esos grupos terroristas tienen nexos con Los Lobos, Los Choneros, organizaciones criminales del lado ecuatoriano. Unos producen la coca, otros la sacan y la mueven a través de Ecuador hacia el océano. Unos traen los explosivos y se los entregan a los colombianos.

V.D.: ¿Las diferencias que había entre los dos gobiernos (el de Noboa y el de Petro) dificultaban las operaciones en la frontera?

E.R.: Realmente, las Fuerzas Militares nunca han parado de operar sobre la frontera. Hay muchos resultados, pero con limitaciones porque había una diferencia política entre los dos países y no había un acuerdo. La voluntad política siempre es lo primero para que la fuerza sea más efectiva.

V.D.: General Barrera, hablemos de inteligencia. ¿Se deterioró en estos últimos cuatro años?

A.B.: Se debilitó. Quisieron atacar a aquellos que en su momento fueron efectivos en la lucha contra la criminalidad, el terrorismo y el narcotráfico.

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V.D.: ¿Por qué?

A.B.: Independientemente de cuál fuera la intención, lo cierto es que muchos de estos hombres y mujeres que dieron importantes resultados salieron de la institución, otros fueron trasladados a diferentes unidades y lo que logramos fue recuperarlos para volver a tener esa capacidad operativa.

V.D.: ¿Qué estaban haciendo?

A.B.: Estaban en actividades de vigilancia, en áreas rurales, pero nada que tuviera que ver con la inteligencia.

V.D.: Muchos resistieron, ¿verdad?

A.B.: Siguieron trabajando con el apoyo de la comunidad internacional y pudimos seguir trabajando con las fuentes y con esa información en el territorio. Por eso se están dando los resultados de la mano de nuestras Fuerzas Militares y con el apoyo de esta inteligencia policial. A pesar de la intención de debilitarla, la gente fue estoica, se mantuvo y los resultados se van a seguir dando. Hay voluntad.

V.D.: Usted fue una de las víctimas de eso. Lo sacaron…

A.B.: Pues son ciclos que pasan.

V.D.: Lo querían fuera del camino porque era un hombre muy importante en la inteligencia.

A.B.: Acá estamos y lo importante es que estamos trabajando en este Gobierno con todo el compromiso.

V.D.: Ministro, es clave poder juntar esa inteligencia que se dispersó…

J.M.: Sí, totalmente. Como lo mencionó el general Barrera, la inteligencia es quizá el activo más importante para que fluyan los resultados y la presión sobre los grupos armados. Eso lo conocía el Gobierno anterior y por eso propendió por debilitarla.

Jorge Eduardo Mora, Ministro de Defensa.

V.D.: Al debilitar la inteligencia, se favorece al bandido…

J.M.: Y se debilitan las operaciones. Sí, es algo que viene en cascada. ¿Qué estamos haciendo? Recuperando primero la parte humana, que es fundamental. Analistas, entrevistadores, expertos en inteligencia, fuentes. Al perder a un hombre en inteligencia, ese hombre tiene el control de una serie de fuentes que tienen acceso sobre los cabecillas, las estructuras, el narcotráfico, y se va esa persona y la fuente queda perdida. Entonces, estamos retomando inclusive contacto con fuentes. Las recompensas también son una herramienta importantísima en la inteligencia. Porque los bandidos tienen más plata para doblar a una fuente o para pagarle. Y ahí es donde está también incluso un juego de capacidades de manejar la inteligencia. Por eso el presupuesto se necesita, porque estamos atacando a un enemigo multimillonario.

V.D.: Que hoy es más rico que antes…

J.M.: Por supuesto, porque crecieron los cultivos ilícitos, el oro está desbordado, ese es otro tema de la tragedia que hay. Entonces la inteligencia tiene que robustecerse con hombres y también con presupuesto. De lo contrario, la ventaja la tienen los bandidos.

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V.D.: ¿Qué ha pasado con la infiltración a las Fuerzas Armadas por parte de bandidos como Calarca?

J.M.: Lo más importante no solo es lo que encontramos, sino que ya lo solucionamos. Evidentemente, el pueblo colombiano se dio cuenta de los escándalos en los que se involucraba al general Huertas, a este señor Mejía y los contactos con Calarcá. Efectivamente, había una red que se había incrustado en el interior de la fuerza.

V.D.: ¿Probado?

J.M.: Indudablemente, sí, hay una investigación en curso. La Fiscalía tiene pruebas, pero lo importante es que esas manzanas podridas salieron inmediatamente desde el primer día. Se llamó a calificar servicios a una serie de personas y estamos retomando medidas para que esto no se vuelva a repetir.

V.D.: También quisieron politizar a las Fuerzas Armadas y eso es muy peligroso…

E.R.: La actitud constitucional y apolítica de la institución y de todos los miembros es un patrimonio que hay que proteger. Es una garantía para todos los colombianos.

A.B.: La Policía, desafortunadamente, había perdido la unidad de mando. A lo que vinimos con esta nueva cúpula es a recuperar el liderazgo. Hay un director y un cuerpo de generales que lo primero que tienen que mostrar es que ese liderazgo existe y tenemos que dar ejemplo, recuperar la doctrina. El primer crítico del policía en la calle es el ciudadano y no es un secreto. Lo que queremos es que se recupere esa confianza en su institución.

V.D.: En su momento quisieron sacar a la Policía del Ministerio de Defensa. ¿Se acuerda?

A.B.: Hubo muchas iniciativas perversas. Pasarán muchos años para que se logre la estabilidad y que en algún momento tengamos que estar en otro ministerio. Nosotros pertenecemos a nuestro Ministerio de Defensa bajo el liderazgo y el mandato de nuestro ministro de Defensa, mi general Mora.

V.D.: Sí hubo voto fusil, ¿no?

E.R.: Sí, claro, es evidente.

V.D.: Cuando usted habló del voto fusil, ¿sabía que eso le iba a costar la salida de las Fuerzas Armadas?

E.R.: Tenía clara la consecuencia. Yo dije: posiblemente va a suceder…

V.D.: ¿Y por qué lo hizo?

E.R.: No se puede ocultar y es deber de todos los soldados de Colombia proteger la institucionalidad y el proceso democrático. No solo el hecho de que las personas vayan a las urnas a votar, sino que lo hagan libremente.

V.D.: ¿Cómo fue ese proceso del voto fusil? ¿Cómo funcionó? ¿Cómo funcionaba en las anteriores elecciones?

E.R.: Es un proceso que ha venido evolucionando en todas las regiones y es un fenómeno no único de Colombia. Sucede en México con los carteles, que han cooptado autoridades locales y regionales.

J.M.: Sí, pero esto es premeditado por el Gobierno anterior. La mal llamada política de la paz total produjo que se hicieran ceses al fuego, que se les permitiera a los bandidos movilizarse en toda esa región donde fue el voto fusil. Fue en las áreas donde hubo despejes, ceses al fuego, donde se permitió que los bandidos reclutaran y crecieran. Teníamos 27.000 bandidos de todos los grupos terroristas. Hoy ya vamos a alcanzar más de 29.000, casi 30.000. Y esto es producto de ese error premeditado, provocado estratégicamente por el Gobierno anterior.

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V.D.: Es un delito…

J.M.: Es decir, el voto fusil forma parte de una estrategia preconcebida que se desarrolló en el Gobierno anterior y ahora la responsabilidad nuestra es recuperar todo poco a poco. No va a ser fácil, nos va a costar mucho, quizás a sangre y fuego, pero para eso estamos los soldados y policías de la patria. Esa tragedia de cuatro años costó un retroceso de 30 años en el conflicto colombiano.

A.B.: No solamente fue lo que sucedió en la paz total con esas estructuras criminales que tenían un control territorial criminal en el campo, sino también con los que estaban en las ciudades. Conocemos este famoso ‘tarimazo’ en Medellín. A esos criminales nos demoramos años en capturarlos. Eran cabecillas que tenían control criminal en las ciudades y, por eso, es tan importante el trabajo con la Fiscalía en esta estrategia para recuperar otra vez no solo los campos, sino también las calles y el control territorial.

V.D.: General, hemos visto que varios de los gestores de paz que nombró el Gobierno de Gustavo Petro en el marco de la paz total se volaron y están perdidos.

A.B.: Se fueron. Por ejemplo, Violeta, que nunca dijo que pertenecía al ELN y finalmente lo reconoció para ser gestora de paz. También alias el Mono Clinton, una persona demasiado peligrosa del ELN y muchos cabecillas de grupos delincuenciales organizados. En este momento se reactiva todo el trabajo para ubicarlos.

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J.M.: Me gustaría que el pueblo colombiano se diera cuenta de cómo vamos a recuperar ese anhelado territorio que se ha perdido durante el Gobierno anterior. Vamos a iniciar campañas militares y policiales en las áreas más críticas, en este caso los departamentos de Valle, Cauca, Nariño y el Catatumbo, en Norte de Santander. Algunas son regiones fronterizas donde se necesita un esfuerzo importante. Pero no menos importante es el Putumayo y Caquetá y el sur de Bolívar, el nordeste antioqueño. No quiere decir que en el resto del país no vamos a tener una ofensiva. También vamos a atacar los delitos de alto impacto, la extorsión, el robo de celulares…

V.D.: ¿Para eso son los bloques de búsqueda contra el hampa?

J.M.: Vamos a atacar a través de los bloques de seguridad urbana que van a estar inicialmente en las primeras nueve ciudades capitales de los principales departamentos, donde, según un análisis que se hizo, es donde más se está extorsionando y donde más se están cometiendo estos delitos de alto impacto.

Pero hay algo más importante, Vicky, y es que la sede y el cerebro del Escudo de las Américas estarán en Medellín. Allí vamos a integrar una capacidad de inteligencia y judicialización a nivel nacional, donde vamos a tener agencias internacionales, enlaces y coordinadores, junto con nuestra inteligencia. De Estados Unidos habrá más de ocho agencias que se van a integrar a este esfuerzo. También de Ecuador, Perú, Panamá. Es decir, Medellín va a ser la sede principal del Escudo de las Américas y van a haber dos sedes alternas, en Cúcuta y Tumaco.

V.D.: Hablemos de las fumigaciones. Ya se derogó el decreto que las impedía, pero la jurisprudencia de la Corte Constitucional sigue vigente. ¿Qué viene?

J.M.: Vamos a iniciar un plan piloto entre el 12 y el 17 de septiembre. Nuestra Policía ya tiene estructurado un plan piloto en Putumayo. Eso nos va a permitir medir cómo va a ser el comportamiento de esa aspersión y cómo va a ser la adaptabilidad de ese nuevo herbicida que se va a utilizar.

V.D.: ¿Cuál es?

J.M.: Glufosinato de amonio. Después de esa prueba piloto, y con todas las aprobaciones, vamos a iniciar la aspersión de manera masiva. No solamente vamos a asperjar, sino que regresan todas las modalidades de erradicación (forzada, manual y sustitución). Pero la estrategia no es solamente contra los cultivos. También vamos a empezar a atacar de una manera decidida toda la interdicción de laboratorios, la interdicción marítima, que ha sido muy efectiva, una estrategia integral contra el narcotráfico. Jurídicamente y técnicamente no podemos equivocarnos porque hay muchos contradictores, así como en el tema de los menores. Debemos tener mucho cuidado porque siempre se ha querido satanizar la aspersión aérea. Y por eso estamos teniendo muchísimo cuidado.

V.D.: No van a pasar por encima de la Corte Constitucional…

A.B.: Para nada, todo se hace dentro de la ley.

V.D.: Es una gran noticia. Ahora, en todo esto hay unas mafias muy poderosas. ¿Están preparados, general Erik Rodríguez, para cuando empiecen las asonadas y ese tipo de reacciones?

E.R.: Ha sido una instrucción del señor presidente que la aproximación al problema debe ser integral. Para atacar el fenómeno, que es el narcotráfico, pero también para llevar la infraestructura que necesitan las comunidades con el fin de que sean productivas económicamente y puedan llevar una vida. Como lo dice el señor presidente, cuando el Estado toma la decisión, el Estado gana. Y tenemos que llegar allá de la mano de la sociedad y de esas personas que están dedicadas al cultivo de la coca. Tenemos que sacarlos de la indignidad de cultivar un veneno y también del riesgo para sus propias familias que les significa vivir bajo la gobernanza de estos grupos que controlan el mercado.

V.D.: A propósito, general, cuando hay una asonada, un secuestro, ¿qué deben hacer los soldados y policías?

E.R.: El ministro Lara está trabajando desde el Ministerio del Interior en un Estatuto Antiterrorismo que tiene medidas importantes de fortalecimiento de penas y que facilita procesos judiciales para atacar todos los delitos conexos al narcotráfico y al terrorismo. Pero, por otra parte, también vienen medidas de protección jurídica a nuestras tropas en la aplicación de la fuerza letal, inclusive en su defensa personal cuando es necesario. Y esto apunta precisamente a darle un marco más seguro a las tropas, a nuestros comandantes en el terreno, a nuestros soldados para actuar ante una asonada y evitar que las personas participen en esas asonadas o se atrevan a liderarlas. Todo ser humano tiene derecho a actuar en defensa propia. Y cuando se ve que su propia integridad física o su vida depende de ello, puede actuar.

V.D.: O sea, en el caso del soldado o el policía, disparar…

E.R.: Pero el soldado colombiano, Vicky, nunca va a disparar de manera indiscriminada contra la población. Pero el hecho es permitirles a los soldados actuar en defensa propia y eso se logra con una serie de normas que generan el contexto. Por una parte, se disuade a las personas que quieren participar en las asonadas porque va una acción judicial más expedita, eficiente, pero también se le da tranquilidad al soldado de que, si ve su integridad física o su vida en peligro, puede actuar. Lo que sucede es que nuestros soldados son respetuosos y han sido extremadamente prudentes, más allá de lo que deberían en muchas ocasiones, para, antes de poner en riesgo su vida, usar la fuerza letal.

J.M.: Lo importante es que el soldado tenga la suficiente confianza en que sus comandantes lo van a respaldar. Por eso es una acción en cadena. Si de parte del Gobierno, como hay la total disposición política, se establece un estatuto antiterrorista que le devuelve una serie de herramientas a los comandantes en todos los niveles, hasta que llegue al nivel soldado, el soldado va a saber que tiene la confianza en determinado momento de aplicar el uso proporcionado de la fuerza para defenderse. Porque si no, lo van a asesinar, lo van a quemar. Recuerde que tenemos a un oficial del Ejército a quien le echaron gasolina y lo quemaron, y los soldados fueron tan prudentes que ni siquiera viendo a su comandante así, usaron las armas contra la persona que lo quemó.

V.D.: Porque sabían que se iban para la cárcel, porque no había una protección ni un respaldo tampoco de un Gobierno…

J.M.: Exacto, porque conocían que no tenían un conductor político que los respaldara.

V.D.: Petro era un enemigo de las Fuerzas Armadas.

J.M.: Total. Pero también hay algo fundamental y es la tecnología: debemos dotar a nuestros soldados de cámaras donde puedan grabar todo. Con eso, una persona que arroja gasolina y prende a un soldado puede quedar grabada y ser judicializada y condenada. Ahí es donde empieza a cambiar la ecuación.

V.D.: Y ustedes no saben el amor que les tengo a los soldados y a los policías, a los que van a la batalla. Déjenme aprovechar esta oportunidad para decirles: denles mejor comida porque comen mal, a veces hasta les roban lo de la alimentación. Les pido, por favor, que les paguen mejor, que puedan tener su casa, que puedan llevar a sus hijos a estudiar. Les pido por ellos hoy.

J.M.: Vicky, la estructura de la fuerza pública le proporciona todo eso a los soldados. Lo que pasa es que, desafortunadamente, en algunos casos esporádicos, todo depende también del comandante táctico que está ahí, pero la política y la estructura están ahí. Es hacerla cumplir.

V.D.: Yo le ayudo como periodista a vigilar porque todos tienen mi celular…

J.M.: Necesitamos de eso, Vicky, que nos ayude.

V.D.: Ministro, la capacidad aérea de las Fuerzas Armadas está muy golpeada. ¿Qué encontró?

J.M.: En el gran debilitamiento que tuvo la fuerza pública, la parte aérea o de movilidad fue la que más sufrió. Solo tenemos el 43 por ciento de la capacidad aérea disponible. Esto es muy grave. Para poder atacar y llevar esta gran propuesta de la política de seguridad y defensa y convivencia ciudadana hacia las regiones, como lo quiere nuestro presidente, necesitamos de movilidad. Afortunadamente, estamos haciendo un trabajo y el Gobierno está haciendo una reestructuración de las finanzas para apoyar un poco más, a pesar de que se presentó la tragedia del terremoto. A pesar de que nos dejaron la olla raspada. Pero también es cierto que, afortunadamente, esa adhesión al Escudo de las Américas nos va a permitir tener unas herramientas de parte de Estados Unidos e Israel.

V.D.: ¿Nuestras Fuerzas Armadas están en pie de guerra, de lucha?

J.M.: Total.

V.D.: ¿Qué se va a hacer con la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), que se convirtió en un problema?

J.M.: La DNI no forma parte de la estructura del sector Defensa, pero hemos proporcionado unos expertos en inteligencia, tanto activos como de la reserva, que están en un proceso de revisión para mirar la reestructuración de la DNI. Estamos hablando de manera permanente con el doctor Carlos Ríos, que es el director encargado, y estoy seguro de que saldrá lo mejor y lo que necesita el país para manejar la inteligencia estratégica.

V.D.: ¿Es verdad que el presidente ha dormido en varias guarniciones militares?

J.M.: Sí, por supuesto.

V.D.: ¿Y eso qué significa para ustedes?

J.M.: Pues eso es parte de esa moral combativa, de los soldados ver al presidente caminando por un batallón, saludándolos, durmiendo en el lugar, como lo ha hecho ya en varias oportunidades. De manera que eso es muy importante. Recuerden que la segunda casa del presidente está ahí, en el Batallón Paraíso, donde funciona la sede de la Segunda Brigada.

V.D.: Les toca a ustedes cuidar mucho al presidente…

A.B.: Muchísimo. La idea es fortalecer el equipo de seguridad presidencial. Estamos trabajando no solamente con la Dirección de Protección de la Policía, estamos trabajando también con la Unidad Nacional de Protección (UNP). Ahí estamos de manera conjunta y, lógicamente, también hay un apoyo importante de nuestras Fuerzas Militares a través de la Casa Militar.

V.D.: Las amenazas contra el presidente son graves...

E.R.: Sí, el compromiso es grande y hemos venido haciendo un trabajo de integración con Seguridad Presidencial, Casa Militar, el Batallón Guardia Presidencial, para reforzar su seguridad no solo en Barranquilla, sino en todos los desplazamientos a diferentes partes del país.

A.B.: Cada amenaza, por pequeña que sea, se evalúa y se transfiere esa información a todos nuestros organismos de inteligencia, a cada una de las fuerzas para que estemos prevenidos, no solamente a nivel central, sino a donde desplegamos nuestras capacidades.

V.D.: ¿Están contentos porque se acabó la paz total?

E.R.: Sí, es lo mejor que les pudo haber pasado a los colombianos. Tener un Estado decidido a atacar a estos grupos terroristas es la forma en que vamos a poder lograr un ambiente de estabilidad, seguridad, prosperidad en el país, pero es un propósito en el que tenemos que estar todos unidos. No solo es el Estado, también es la sociedad colombiana. Hace unas noches, fuimos a San José del Guaviare, iba la caravana presidencial y fue muy satisfactorio ver cómo a esas horas de la noche, en un acto espontáneo, la población salía a la vía con banderas, saludando la caravana, porque sabían que ahí iba todo el liderazgo del país. Iba el señor presidente.

V.D.: También hay que cuidar a los magistrados de la Corte Suprema y a los procuradores. Esa fue la orden del presidente después de que apareció un disparo en un despacho que ha manejado el caso de Kiko Gómez.

A.B.: Ya hablamos con el señor presidente de la Corte. Como les decía ahora, estamos trabajando de la mano, todo el sistema de protección que tiene la Policía, pero también con la Unidad Nacional de Protección, porque aquí tenemos que conjugar esfuerzos. Y con el tema de la Procuraduría, estamos revisando la trayectoria (del proyectil) con la Dirección de Investigación Criminal. Lo que sí puedo asegurarles es que no se trata de ningún francotirador, no hay alguna situación específica.

A pesar del pedido de la hermana de Bendito Menor, cadáveres de su novia y sus dos escoltas ya reposan en Medicina Legal de Barranquilla: esta es la razón

V.D.: ¿Pudo ser una bala perdida?

A.B.: Se encontró un proyectil, lo estamos evaluando, un proyectil de nueve milímetros, no es una munición que se utiliza para este tipo de tácticas criminales. Desafortunadamente, la ventana en donde estaba el señor procurador da en línea de vista hacia la Circunvalar. No podemos descartar que hubiese sido una bala perdida, pero se está trabajando sobre eso. Como lo dije ahora, no podemos descartar ninguna información, ningún tipo de amenaza.

Los estamos cuidando, a los funcionarios de la Procuraduría, Contraloría y también de las altas cortes.

V.D.: El revolcón que está haciendo este Gobierno en las cárceles es muy importante…

J.M.: En el empalme, en varios municipios y departamentos, todos al unísono, alcaldes, gobernadores, hablaban de que la extorsión venía de las cárceles. Claro, hemos hecho cambios...

El general Alejandro Barrera asegura que se va a fortalecer el equipo de seguridad presidencial. “Cada amenaza, por pequeña que sea, se evalúa”. Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.

V.D.: Un revolcón…

J.M.: Grandísimo. En Barranquilla se redujo en un 56 por ciento el índice de homicidios. Entonces, es una medida importantísima que va a debilitar a esas cárceles que se han convertido en universidades del crimen y desde las cuales se extorsionaba y se ordenaban homicidios.

V.D.: Ministro, cuéntenos sobre el buque cárcel…

J.M.: Hemos hecho unos avances de contacto con el secretario de Guerra de Estados Unidos, pero también con nuestras propias capacidades. La Armada está haciendo el estudio con un buque que vamos a utilizar para recluir ahí a los 30 bandidos más peligrosos, los que más inciden en extorsión, secuestro, asesinatos, para que allí permanezcan incomunicados. Mientras se construyen megacárceles, vamos a aislarlos en este buque y estamos en esa articulación con Estados Unidos.

V.D.: A la fecha ya se registran más de 40 extradiciones firmadas por el presidente De La Espriella. Todos aquellos, como alias Araña, se van para Estados Unidos…

J.M.: Total.

A.B.: Importante resaltar que en la política criminal del señor presidente Abelardo De La Espriella también está la política penitenciaria. No solamente se van a endurecer las medidas contra el crimen organizado, sino también contra los delitos comunes que afectan al ciudadano de a pie, al que le roban la bicicleta, al que le hurtan el celular. También para ellos se está trabajando muy fuerte porque la intención es que los aislemos, que no vuelvan a reincidir, porque con el sistema que veníamos teniendo hasta ahora, el que se robaba un celular volvía a salir a la calle. Entonces, la idea es que el que hurte un celular pague por aquello y vuelva también la tranquilidad a las calles.

V.D.: Eso es una mafia terrible.

A.B.: Totalmente.

V.D.: Transnacional…

A.B.: Es una mafia transnacional, son organizaciones criminales, pero finalmente el que termina perdiendo es el ciudadano de a pie, al que muchas veces, por robarlo, primero le disparan, y puede terminar con su muerte.

V.D.: Los resultados operacionales son increíbles. En menos de un mes fue abatido alias Bendito Menor, un criminal que tenía azotada a La Guajira y desafiaba al Estado.

J.M.: Sí, hemos hecho un trabajo incansable. Ya llevamos otros 23 cabecillas neutralizados, como alias el Tigre, cabecilla del frente Carolina Ramírez.

Llevamos más de 13.000 capturas, más de 1.400 armas decomisadas, producto de esta gran ofensiva, 18 toneladas de clorhidrato de cocaína decomisadas, más de 13 toneladas de marihuana incautadas. Es decir, los resultados están a la vista, la estrategia está funcionando. Vamos a incrementarla cada vez más.

V.D.: Envíeles un mensaje a los colombianos, general Erik Rodríguez.

E.R.: Que confíen en las Fuerzas Militares, en la Policía Nacional y en toda la institucionalidad. Vamos a recuperar el territorio, la tranquilidad de los colombianos y lo vamos a hacer juntos, necesitamos de la participación de todos los colombianos.

A.B.: Estamos comprometidos con recuperar la seguridad y las condiciones de la convivencia de todos los colombianos en el territorio nacional.

J.M.: Colombianos, con una total disposición política del presidente de la república, con un total compromiso de los soldados y policías de la patria, vamos a recuperar la seguridad. Es una tarea decidida de parte de nosotros, pero, sobre todo, vamos a llegar a cada uno de los rincones para recuperar hasta el último centímetro perdido. Colombia puede estar segura de que este Gobierno y la fuerza pública, en cabeza del Ministerio de Defensa Nacional, están comprometidos con Colombia.

La publicación de Abelardo De La Espriella que vaticinaba la suerte que iba a tener alias Bendito Menor que impactó las redes

V.D.: ¿Se encomiendan a Dios o no?

J.M.: Por supuesto.

E.R.: Todos los días.

J.M.: Todos los días, Vicky.

A.B.: Dios y patria es nuestro lema.

V.D.: ¿Pero entonces tienen que pedir perdón? Porque ahora es pecado encomendarse a Dios…

A.B.: No, de rodillas ante el Señor, siempre.

V.D.: Así es, ¿verdad?

A.B.: De rodillas ante Dios, que todo lo puede.

V.D.: Pero es que este país se volvió al revés y se perdieron tantos valores. ¿Ahora quieren impedir que uno se pueda encomendar a Dios?

J.M.: Le voy a contar una infidencia que es sagrada: al montarnos en el avión para iniciar un vuelo a cualquier rincón del país, rezamos un rosario y lo dirige el presidente. Él es el que inicia a rezar el rosario con quienes lo estamos acompañando. Siempre que nos subimos a un avión, rezamos el santo rosario.

V.D.: Y es que arriba de Dios... no hay nada.

A.B.: Esta es la mejor arma (muestra el rosario).

V.D.: Así es, más que una pistola o un fusil. Veo que todos tienen su denario.

E.R.: No lo traigo, pero tengo el Cristo y rezo todos los días.

V.D.: Dios los bendiga. Gracias por lo que están haciendo. Que Dios les pague, que Dios los cuide. Y esperamos cosas muy grandes de ustedes y de todos nuestros soldados y policías.