El pequeño animal en anteriores ocasiones había sido maltratado por su dueño, hecho que evidenciaron sus vecinos, quienes decidieron poner este caso en conocimiento de ante Protección Animal, entidad del Distrito y en su momento el perro fue rescatado y llevado a un hogar de paso, pero aún con las evidencias, el inspector del caso decidió que el animal sea devuelto a sus dueños.
Camila Yepes y Juan Sebastián Ospina, quienes tenían a su cuidado el cachorro, hablaron con Semana Noticias. Cuentan ellos cómo fue el proceso de tener al perro bajo su cuidado.
“Nosotros tomamos al perrito como hogar de paso, porque nosotros nos habíamos postulado en el Instituto de Protección Animal como hogar de paso, nosotros no denunciamos este maltrato hacia Lucky, realmente esas fueron una imágenes que se volvieron virales gracias a la concejala Andrea Padilla que en su momento las publicó en su Twitter, gracias a ella logramos que el instituto retirara el perro de este hogar y pasó a manos de nosotros, nosotros lo publicamos en las redes sociales, dos meses y nueve días después nos comunicaron del Instituto de Protección Animal que había un fallo a favor del maltratador e iban a devolver a Lucky, en ese momento decidimos subir esta noticia a nuestras redes, afortunadamente logro viralizarse, afortunada para nosotros, porque logramos llegar a muchos influenciadores, de todo”, manifestaron.

Incluso dicen que la noticia llegó a ser retuiteada en países como México y así narran cómo se enteraron que debían regresar a Lucky a su dueño denunciado anteriormente por maltratarlo.
“Nosotros estábamos trabajando y me entró una llamada por parte de protección animal informándome que se encontraban fuera de nuestro domicilio con Policía Ambiental para retirar a Lucky de nuestro hogar de paso, para nosotros fue una sorpresa porque no habíamos tenido ninguna notificación por parte de ellos ni vía correo electrónico, ni vía telefónica, nos cogieron como dicen vulgarmente de primerazo para que les entregáramos el perrito y obviamente nosotros lo teníamos en nuestro poder y decidimos no entregarlo porque no nos habían notificado, no nos habían informado nada y de buenas a primeras nos llegan con esta noticia y están con la Policía como si fuéramos unos delincuentes a retirarnos al perrito, entonces no se nos hace justo”.
Pero más allá de no recibir previo aviso de que iban a retirara al cachorro del hogar de paso, lo que más los molestó fue enterarse que el animalito sería devuelto a su dueño.
“Nos leyeron el fallo del inspector, para nosotros fue sorpresa que no llamaran y pensamos que nos iban a quitar el perrito, para Protección Animal tenerlo en poder mientras se solucionaba este tema porque se han pasado derechos de petición se han hecho muchas cosas, para que nos den solución al caso pero no, hoy insensiblemente nos leyeron la certificación y nos dijeron que el perrito deben quitárnoslo porque deben llevarlo a su anterior dueño, digamos que legalmente nosotros no estamos muy protegidos, obviamente ya hay un fallo, una decisión por parte de Inspección, pero nosotros vamos a ir hasta la última instancia esperando que todo sea a favor nuestro porque realmente no es un tema de intereses ni nada, nosotros no queremos quedarnos con Lucky porque sí, es porque estamos hablando por un peludito que no tiene ni voz, ni voto”, agregó la pareja.
Dijeron además que la decisión de ese fallo fue basada en que no había pruebas suficientes y las evidencias de maltrato tampoco son suficientes para determinar que su dueño es maltratador y que no es capaz de volver a tener una vida junto al animal.
“A nosotros literal nos han dicho que si en un video no se ve sangre, no se ve el animalito en riesgo de muerte letal no es suficiente para ellos”.
La pareja cuidadora se mantiene en que los videos demuestran maltrato hacía el cachorro y dicen que continuan con la lucha para recuperar a Lucky y evitar que vuelva a ser maltratado. Así mismo, hacen un llamado a las personas para que adopten a perros que han sido maltratados anteriormente y llevados a fundaciones donde están a la espera de tener de nuevo un hogar.
