La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) suspendió de manera preventiva las actividades de explotación minera y construcción en un proyecto de vivienda campestre ubicado en la vereda Espinalito en Fusagasugá.

Esta medida fue justificada por la corporación tras una inspección técnica en la que se evidenciaron afectaciones ambientales. Las autoridades comprobaron que en distintas áreas de los predios se han realizado intervenciones de terraceo y movimientos de tierra que han alterado el relieve natural, impactando el recurso suelo.
La Dirección Regional Sumapaz fue la organización encargada de realizar la inspección y su directora, Érika Álvarez, entregó el siguiente balance:
“Identificamos un impacto sobre los recursos naturales para dar paso a las obras de urbanismo. Observamos con preocupación que, en el área de intervención, varias fuentes hídricas fueron modificadas y algunas perdieron su curso natural debido al movimiento de tierras y la adecuación de taludes, con lo que se comprometió su funcionalidad natural”, señaló Álvarez.

En la inspección, las autoridades encontraron que la red de cuerpos de agua, esenciales para la cuenca de la quebrada Espinalito y el río Cuja, fue vulnerada por las actividades globales del proyecto, de tal forma que inhabilita la construcción al representar una amenaza para el medioambiente.
La medida preventiva implica la suspensión inmediata de las actividades de construcción, mientras se adelantan los procedimientos administrativos correspondientes para determinar responsabilidades y verificar el cumplimiento de la normatividad ambiental vigente.
Este tipo de decisiones se enmarca en las facultades que la ley otorga a las corporaciones autónomas regionales para prevenir y mitigar daños a los recursos naturales.
La directora Álvarez recordó que se debe dar cumplimiento a las normas ambientales para garantizar la sostenibilidad y el ordenamiento territorial, pues, de no hacerlo, también puede haber consecuencias en materia de riesgos, comprometiendo la seguridad de todo el territorio.

Esta corporación enfatiza que el cumplimiento de las determinantes ambientales y el control sobre la ejecución de las licencias son de carácter obligatorio e inmediato.
Así mismo, la Corporación hizo un llamado al trabajo interinstitucional entre administraciones municipales, curadurías urbanas y constructores para fortalecer el control físico y urbanístico en proyectos de expansión. “El desarrollo debe realizarse de manera responsable, dando cumplimiento a la normatividad vigente”, reiteró la entidad.
La autoridad ambiental insistió en que el ordenamiento del territorio es una responsabilidad compartida y que las obras no pueden desbordar lo autorizado ni poner en riesgo la estructura ecológica principal.










