Desde que llegó al poder, el presidente Abelardo De La Espriella está trabajando, por lo menos, unas 20 horas diarias. Lo mismo ocurre con la primera dama, Ana Lucía Pineda, quien también es una máquina de trabajo.
En la noche de este jueves, ambos solo pudieron verse a las 10:30 de la noche en un aeropuerto. El mandatario iba rumbo a un consejo de seguridad en Valledupar y ella regresaba de Cali, tras un largo día de planeación en torno a la reconstrucción de los centros hospitalarios en el Valle del Cauca tras el terremoto del pasado 10 de agosto.
El amor y el trabajo en equipo es el secreto de esta pareja que aún no completa el primer mes al frente de la Presidencia de la República.
