Durante la Convención Bancaria, que reúne a banqueros, analistas, economistas y, en general, a personas interesadas en el derrotero que tendrá el sector financiero, los pronunciamientos en torno al nombramiento de Carolina Soto como presidenta de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) y su posterior revés no cesan.
La polémica continúa. Principalmente, porque muchos se preguntan qué tanta independencia tendrán los gremios del sector privado frente al Gobierno de Abelardo De La Espriella.
Precisamente, uno de los papeles del empresariado ha sido el de ser un polo a tierra y ejercer parte de los contrapesos que son necesarios en una democracia.
En ese contexto, Santiago Castro, congresista del partido Centro Democrático, quien además lideró durante algún tiempo el gremio Asobancaria, también se refirió a la polémica del momento.
Aunque manifestó que no se referiría en particular al caso de Soto, pues no conoce los detalles de lo que sucedió detrás del telón, dijo: “Por principios, nunca un gremio debe nombrar un presidente o su cabeza para agradar a un gobierno de turno”.
Castro enfatizó que el dirigente gremial debe ser escogido por sus capacidades, su conocimiento y sus habilidades para comunicar y adaptarse a entornos cambiantes de la economía y la política.
Así las cosas, lamentó que se pierda la posibilidad de contar con la experticia de Soto para liderar el gremio de la infraestructura, que será determinante para Colombia, tanto en la coyuntura como en el mediano y largo plazo.
“Tengo la mejor opinión de la doctora Carolina y es una lástima que no pueda servirle al país desde la posición de liderazgo de la CCI”.
