Un gesto personal del presidente Abelardo De La Espriella con la familia del capitán Marco David Pirajón Montezuma, asesinado en el ataque del ELN contra el Cantón Militar El Trapiche, en Ocaña, Norte de Santander, llamó la atención en las últimas horas.

El mandatario tomó el teléfono y se comunicó directamente con los familiares del oficial, uno de los tres militares asesinados en el ataque con drones cargados con explosivos. Durante la conversación, De La Espriella les expresó su solidaridad y gratitud por el sacrificio del uniformado.
“Su hijo fue un héroe y tienen que sentirse muy orgullosos de él. Esto no se va a quedar impune”, fue el mensaje que, según se conoció, les transmitió el presidente a los familiares del capitán.
La llamada tuvo un tono especialmente cercano. El mandatario también les pidió fortaleza en medio del dolor y reiteró que el Estado irá tras los responsables del ataque.

De La Espriella había advertido previamente que las muertes de los tres uniformados —Pirajón Montezuma y los soldados profesionales Joel Alberto Jiménez Jaramillo y Jhon Carlos Marrugo Manjarrez— no quedarían impunes y que se emplearía toda la fuerza legítima del Estado para encontrar a los responsables.
El gesto del jefe de Estado se produjo mientras el Gobierno prepara una nueva estrategia de seguridad para el Catatumbo, una de las regiones más golpeadas por la presencia de grupos armados ilegales.
