Uno de los detalles más alarmantes sobre los planes criminales para atentar contra el presidente Iván Duque tiene que ver con su cuerpo de seguridad. De acuerdo con los documentos en poder de SEMANA, un miembro del esquema personal del presidente sería el encargado de filtrar el dato exacto del aterrizaje del avión a la base militar de Catam.
“Fuga de información, posible integrante del esquema de seguridad”, se lee en uno de los archivos. Un hombre identificado como alias Richard sería el encargado de dirigir a los francotiradores que atacarían la aeronave a la altura de Funza, en Cundinamarca, mientras se aproximaba a la pista.
El ministro de Defensa, Diego Molano, confirmó que hasta hoy ese supuesto infiltrado no ha sido detectado por los investigadores. “No hay nadie de la seguridad del presidente involucrado o infiltrado en la investigación desarrollada hasta el momento”, aseguró Molano.
Contrainteligencia tiene una dura e importante tarea, pues no es posible que del círculo más cercano, del que depende la seguridad del primer mandatario, se estén filtrando datos sobre la ubicación y movimientos. Las alarmas están prendidas.
En el atentado contra el helicóptero presidencial en Cúcuta quedó la duda entre los investigadores sobre quién avisó que el presidente había abordado la aeronave antes de la hora prevista para salir desde Sardinata hacia la capital de Norte de Santander. El ataque con fusiles fue tan preciso que por 4 centímetros de falla las balas no alcanzaron el rotor.
Al presidente Duque habrá que cuidarlo de todos y de todo. Los planes para asesinarlo son muy graves y no tienen límites.
