La Procuraduría General prepara una innovadora transformación estratégica para agilizar los procesos disciplinarios.
Esto, con el fin de lograr una mayor agilidad en la investigación y la emisión del respectivo fallo.

La nueva etapa revitalizará los procesos disciplinarios, haciéndolos más ágiles, rigurosos y efectivos.
Igualmente, se priorizará la protección del debido proceso, garantizando los derechos.
Para lograrlo, se proyecta una reforma legal del proceso disciplinario, que tendrá como apoyos estratégicos la política de inteligencia artificial y el expediente digital.
La puesta en marcha de este proyecto se realizará después del gran impacto de la estrategia de Paz Electoral.