Confidenciales

Tribunal Superior de Bogotá admitió tutela contra el CNE y su presidente, el magistrado Álvaro Hernán Prada

La medida fue presentada por la magistrada Alba Lucía Velásquez y busca que se suspenda la votación para reformas el reglamento del CNE.

GoogleSiga los últimos detalles de la política en Discover, lo que solo acá puede saber

28 de febrero de 2025 a las 3:13 p. m.
ÁLVARO HERNÁN PRADA Magistrado
ÁLVARO HERNÁN PRADA Magistrado Foto: juan carlos sierra-semana

El Tribunal Superior de Bogotá admitió una tutela presentada por la magistrada Alba Lucía Velásquez, del Consejo Nacional Electoral (CNE), en contra de ese tribunal administrativo y del presidente de esa instancia, el magistrado Álvaro Hernán Prada.

Prada llegó a la presidencia del CNE en reemplazo de César Lorduy, quien presentó su renuncia al cargo del magistrado desde diciembre de 2024, pero sigue ejerciendo ese rol a la espera de que su dimisión sea estudiada por el Congreso de la República en pleno.

Así fue el detrás de cámaras de la votación por la posibilidad de que Álvaro Hernán Prada se mantenga como presidente del CNE

Con ese antecedente, el período de Prada como presidente del CNE no ha correspondido al mismo lapso que habitualmente han tenido sus antecesores al mando de ese tribunal administrativo y sobre la mesa está la posibilidad de que su presidencia se extienda hasta después de septiembre de este año.

Y eso es, justamente, lo que pretende evitar la tutela interpuesta por la magistrada Velásquez, con la que pretende que se suspenda la votación que se está llevando a cabo al interior de ese tribunal administrativo para decidir si se reforma el reglamento sobre este asunto.

La controvertida proposición con la que se busca prorrogar la presidencia de Álvaro Hernán Prada en el Consejo Nacional Electoral

La tutela presentada por la magistrada Hernández busca que el Tribunal Administrativo de Bogotá aplique una medida cautelar a esa votación y suspenda el trámite de manera temporal.

El magistrado Prada ha defendido que “las narrativas sobre el fraude electoral buscan desviar la atención, socavar la confianza ciudadana y preparar el terreno para nuevos ataques contra el sistema electoral, como ya ocurrió con la reducción presupuestal del CNE en 2025”.