Agradecerle a Dios por cada alimento que pone a disposición de la familia es algo que puede hacerse mediante la oración. Cuando alguien bendice los alimentos crea un ambiente especial en el que todos se sienten unidos por la bondad y la gratitud de Dios.
El portal Desde la Fe indica que la bendición de los alimentos permite hacer de las comidas en familia un momento especial en el que se puede sentir que el ser Supremo está presente y que es su forma de manifestarse en la vida de todos los que están presentes.
Los alimentos son vitales para todas las personas, por ello, tener la oportunidad de consumirlos no es solo una acción diaria, sino también la posibilidad de vivir y mantenerse saludable para cumplir con las diferentes misiones que cada quien se ha propuesto en la vida. Estas son dos formas de orar y agradecer por lo recibido.

Oración para bendecir los alimentos
Bendice Señor estos alimentos que por tu infinita misericordia tenemos hoy en esta mesa,
dale Señor pan a los que no tienen y danos hambre de ti a los que tenemos pan.
Te damos gracias Señor por la tierra fecunda, el rocío de la mañana y la brisa que permitió hacer crecer estos alimentos.

Bendice Señor las manos de los campesinos, que trabajan a diario bajo el sol inclemente para recoger tus frutos.
Por todas aquellas personas que seleccionaron, transportaron, y empacaron cada alimento.
Por el sustento de este hogar, por la persona que preparó esta comida con amor y por todos nosotros que nos reunimos hoy en esta mesa, tu mesa Señor.
Que nuestros cuerpos se nutran hoy de tu amor, tu misericordia y tu bondad.
Amén.

Otra opción
Gracias, Señor por la vida y el sustento,
Tú nos los das por tu misericordia infinita,
no por nuestro merecimiento.
Bendice a quienes hicieron posible
que recibamos estos alimentos hoy aquí.

Socorre a los necesitados.
Muévenos a compartir con los demás
cuanto somos y tenemos
y danos a todos hambre y sed de ti. Amén.

También es una muy buena idea (propia de algunos de nuestro abuelos), bendecir el plato de comida. No con palabras, sino con la señal de la cruz.
Estas oraciones se pueden realizar en cualquier ocasión, antes del desayuno, el almuerzo o la cena. Cuando se está comiendo en familia es bueno que alguno las pronuncie en voz alta, si se está solo se pueden efectuar mentalmente.
