La 28.ª Muestra Internacional Documental de Bogotá (MIDBO) reafirma su compromiso con la formación, participación e inclusión de públicos diversos, dando continuidad a un trabajo que desarrolla a lo largo del año para acercar el cine documental a diferentes comunidades. Bajo el lema Sonido imprescindible, esta edición abrirá espacios de exhibición y encuentro con producciones audiovisuales que buscan responder a los intereses y necesidades de distintas audiencias. Del 27 de octubre al 4 de noviembre, la programación llegará a doce escenarios de la ciudad e incluirá producciones realizadas en alianza con los Centros de Formación y Creación Artística (CREA) del Instituto Distrital de las Artes (IDARTES), así como actividades dirigidas a niñas, niños, jóvenes, personas sordas, adultos mayores, estudiantes de colegios públicos y personas privadas de la libertad en la cárcel La Picota.



La Corporación Colombiana de Documentalistas ALADOS, organizadora de la MIDBO, desempeña un papel fundamental en el acompañamiento y fortalecimiento de las producciones audiovisuales realizadas y proyectadas en el marco de esta iniciativa. Julio Lamaña, documentalista y coordinador de públicos de la MidBo, ha trabajado en la apertura de nuevos espacios de participación y en el fortalecimiento de la relación entre la creación cinematográfica y sus espectadores. Desde esta perspectiva, una audiencia cada vez más formada también demanda producciones de mayor calidad.
De ahí la importancia de defender los derechos del público de acceder a un cine documental de calidad que, proponga debates profundos, causas por las cuales luchar, personajes en los cuales reconocerse e historias que generen empatía. Una propuesta de cine documental en contraposición del cine del mainstream. En 2025, la MidBo contó con cerca de 5.400 asistentes a las proyecciones de la Muestra, las itinerancias, los martes Midbo y las actividades de gestión de públicos, una cifra que reafirma la importancia de continuar acercando el cine documental a diferentes grupos poblacionales.



El proceso de creación desarrollado en alianza con los CREA inició en febrero, con una convocatoria dirigida a quienes deseaban realizar producciones audiovisuales y exhibirlas en el marco de la Midbo. Este proceso comenzó con la selección de los proyectos presentados a la convocatoria y continuó con el acompañamiento durante su realización, promoviendo la creación, la memoria y la representación de las realidades contemporáneas. En esta edición se proyectarán más de diez cortometrajes que surgen de este programa.
Como parte de esta misma alianza, por tercer año consecutivo se realizó el proyecto “La MidBo va a los colegios públicos”, una iniciativa que acerca el documental colombiano a las instituciones educativas mediante proyecciones y actividades pedagógicas. Este año, la película seleccionada fue ¿Quién quemó el bus?, del director colombiano Juan José Jaramillo, presentada en los colegios Manuelita Sáenz y Alejandro Obregón. Cerca de 250 estudiantes participaron en este proceso, apoyado en una guía didáctica diseñada por la MidBo para analizar y reflexionar la película. Además, se realizaron tres funciones con la presencia del director y del productor Alejandro Ángel, quienes compartieron con docentes y estudiantes sus experiencias alrededor de la realización documental.
El cortometraje Salvando el proyecto (2026), dirigido por Sindy Joya, hace parte de esta apuesta por la inclusión. Rodado por un equipo mixto de estudiantes sordos y oyentes del Colegio Isabel II de Bogotá, demuestra que hay espacio para diferentes formas de creación. Adicionalmente, con el objetivo de mostrar otras estrategias de inclusión, el 28 de octubre tendrá lugar la charla: Más allá de la pantalla: accesibilidad para llegar a nuevas audiencias, y la proyección del documental Estancia (2024), dirigido por Andrés Carmona Rivera, se realizará con audiodescripción para personas ciegas.


Julio Lamaña, coordinador de públicos de la MidBo, concluye que “integrarnos en procesos educativos, aportar herramientas didácticas y contar con la presencia de autores para presentar las películas en los colegios posibilita el diálogo con los estudiantes y se convierte en un aporte clave para dar a conocer nuestro cine documental a las nuevas generaciones, que en muchas ocasiones no tienen fácil acceso a este tipo de contenidos”.
*Más información en la página oficial del evento.
