La vida y trayectoria deportiva de Sandra Sánchez, considerada por la Federación Internacional de Karate como la mejor karateka de todos los tiempos en la modalidad de kata femenino, llega a las salas de cine de la mano de la producción cinematográfica Karateka.

La película, distribuida por Warner Bros. y dirigida por el cineasta Aritz Moreno, aborda la perseverancia de la atleta española, quien logró alcanzar la cima del deporte internacional a una edad en la que muchos consideraban que su ciclo competitivo había terminado.
Nacida en Talavera de la Reina (Toledo) en septiembre de 1981, Sandra Sánchez inició la práctica del karate a los cuatro años. Sin embargo, su consolidación en la élite internacional se dio a una edad inusual.
De acuerdo con los registros de la Liga Mundial de Karate, fue en 2015, a los 33 años, cuando se convirtió en la primera española en encabezar el ranking mundial de su categoría, posición en la que se mantuvo de manera ininterrumpida durante el resto de su carrera competitiva.
El punto culminante de su trayectoria se registró en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, donde obtuvo la medalla de oro en la final de kata femenino tras vencer a la competidora local Kiyou Shimizu.
El logro adquirió un valor histórico particular para el deporte español, dado que el karate formó parte del programa olímpico únicamente en dicha edición como disciplina invitada.
Al momento de colgarse la presea dorada, Sánchez contaba con 39 años, un precedente de longevidad deportiva en la alta competición.
El proyecto cinematográfico nació de la fascinación del director Aritz Moreno por la historia de la atleta: “Al instante, tuve la necesidad de compartirla con la mayor cantidad de personas posible”, afirmó Moreno, quien describió la cinta como una película de aventuras sobre el arte marcial.

La película supuso una producción de alto nivel técnico filmada entre España y Japón, centrada en reproducir la ejecución de los katas.
Para encarnar a la atleta en la pantalla, la actriz Andrea Ros asumió un proceso de preparación física y técnica de dos años junto a la propia Sandra Sánchez.

En conversaciones sobre el desarrollo de la obra, Ros destacó la intensidad del trabajo compartido, señalando que la caracterización implicó un compromiso físico importante para reflejar en pantalla el esfuerzo que exigió la carrera de la deportista.
La película, cuyo estreno comercial en salas de cine quedó programado para el 30 de octubre, busca ofrecer al espectador no solo la reconstrucción de los logros deportivos de Sánchez, sino también un relato sobre la disciplina, el sacrificio personal y el empoderamiento en el ámbito profesional.
