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Competencia para Luis Díaz: Liverpool anunció su primer refuerzo para la próxima temporada

Los ‘reds’ sorprenden con la oficialización un día después de haber perdido la Premier League frente al Manchester City.


Liverpool confirmó el fichaje del delantero portugués del Fulham, Fabio Carvalho, tras una primera tentativa del club en enero para hacerse con el jugador de 19 años, anunció este lunes el propio futbolista en un comunicado. Carvalho habría firmado un contrato de cinco años y se unirá oficialmente al club el 1 de julio.

Con fin de contrato a finales de junio, Carvalho debía haber sido traspasado en enero tras un acuerdo de 5 millones de libras (5,9 millones de euros, 6,2 millones de dólares), pero el traspaso no tuvo lugar por un problema administrativo.

Tras haber debutado con la Sub-21 portuguesa en marzo y haber representado a Inglaterra en categoría juvenil, Carvalho jugó un papel clave en el ascenso del Fulham FC a la Premier, marcando 10 goles y dando 8 asistencias en 36 partidos.

La llegada de este joven talento añadirá una nueva cara a la línea de ataque del Liverpool, ya reforzada con la llegada del colombiano Luis Díaz en enero y que recientemente confirmó la salida del belga Divock Origi, quién dejará un lugar en el ataque que de ahora en adelante será ocupado por el primer refuerzo para la próxima temporada.

¿Gran final con la ‘Orejona’?

Liverpool podría recibir a Carvalho en su sede con la séptima corona de la Champions League a disputarse este sábado en Francia. La ilusión de los reds es culminar una temporada de ensueño con un título que por ahí derecho podría marcar el fin de una era de Mohamed Salah o Sadio Mané en el club.

La final ante Real Madrid, reedición de la de 2018, ilustra el hecho de que un puñado de grandes clubes acaparan los títulos, como un desafío al “equilibrio competitivo” que busca la Uefa.

De Benzema, Kroos y Modric, cuádruples vencedores de la Champions, a Mané, Salah, Firmino o Van Dijk, coronados en 2019 con los reds, muchos jugadores de los que saltarán al césped del Stade de France de París el sábado ya han levantado el más prestigioso de los trofeos europeos de clubes.

Sobre todo, desde 2011, los clubes españoles (ocho veces) e ingleses (siete veces) representan dos terceras partes de los finalistas de Champions, muy por delante los alemanes (cuatro veces), la Juventus de Turín (dos apariciones) y el PSG en 2020.

Hay que remontarse incluso a la campaña 2003-2004 para encontrar un vencedor que no pertenezca a los cuatro grandes campeonatos europeos, el FC Porto, que derrotó al Mónaco en la final, aunque el Ajax de Ámsterdam fue semifinalista en 2019. “Hay una concentración innegable de los trofeos más importantes, que va en paralelo al incremento de los distancias económicas” entre los clubes, resume a la AFP Raffaele Poli, responsable del Observatorio del Fútbol CIES, de Neuchatel (Suiza).

La constatación de ese hecho se ve “entre las ligas”, ya que el campeonato inglés “aplasta a los otros” en términos de derechos de televisión, pero también en cada país, donde “grandes marcas globales que tienen un poder económico de escala mundial” barren a la competencia doméstica.

Y el premio económico creciente de las competiciones europeas acentúa el fenómeno, pese a los pagos “de solidaridad” a los clubes no participantes, inflando todavía más los bolsillo de los equipos grandes y su capacidad para monopolizar a los talentos.

En estas condiciones, ¿la Champions es tan diferente de la efímera “Super Liga”, proyecto privado de torneo semicerrado lanzado el año pasado por doce grandes clubes, incluidos Liverpool y Real Madrid, antes de desvanecerse ante una actitud de rechazo general? La cuestión es crucial para la Uefa, que defiende su modelo de competición “abierta” para justificar su monopolio, pero también para muchos enamorados del fútbol europeo, apegados al principio de incertidumbre deportiva tanto como a los triunfos de su club.

Pero si el presidente de la instancia, Aleksander Ceferin, había hecho del “equilibrio competitivo” un objetivo mayor para preservar “la magia del juego”, desde 2017, los hechos tardan en concretarse, y el tema no fue abordado en un reciente congreso a mediados de mayo en Viena. Paradójicamente esta será una final que encenderá muchos más televisores que la de un año atrás o las de otras ediciones, cumpliendo con el plan de la Uefa para hacer olvidar de una vez por todas el intento de un torneo entre los clubes más gigantes del continente.

*Con información de la AFP.