Tras el devastador terremoto registrado el pasado lunes 10 de agosto en Colombia, la ciudad de Pereira se situó entre las de mayor afectación. La emergencia obligó a la suspensión de la Liga BetPlay, a la espera de que los directivos definan el calendario de la competencia y las plazas internacionales para el próximo año.

En medio de la situación que afronta el municipio de Risaralda y los demás afectados, los integrantes del plantel profesional del Deportivo Pereira apoyaron las labores de remoción de escombros y distribución de ayudas. Los futbolistas sumaron esfuerzos físicos para colaborar con las familias afectadas, participando directamente en los recorridos por los sectores golpeados de la ciudad.

En entrevista con el canal Win Sports, el director técnico de la escuadra, Arturo Reyes, explicó la condición de sus dirigidos: “El equipo estuvo cinco días sin entrenar; los vi cansados por un tema emocional que desgasta mucho más que el cansancio físico, pero en la cancha están asumiendo la responsabilidad que tenemos por delante”.
“El entrenador es lo más solo que hay”
Más allá del panorama en la ciudad, el entrenador abordó la carga mental de gestionar un grupo en medio de los malos resultados. Reyes señaló como un reto sostener el ánimo del equipo en cada práctica, ante la seguidilla de derrotas del Deportivo Pereira.

Sobre la dificultad de levantar el ánimo tras las derrotas, el estratega detalló: “Ha sido una situación muy dura para este cuerpo técnico; cuando tú pierdes y pierdes, llegar a ese camerino en silencio con la cabeza abajo y tratar de levantar al grupo en cada entrenamiento no es nada fácil”.
El técnico también visibilizó el aislamiento emocional que enfrentan quienes dirigen desde el banquillo. El entrenador reconoció haber llorado en múltiples ocasiones debido al impacto de los marcadores, señalando la falta de acompañamiento hacia la figura del estratega en momentos difíciles.

En relación con el sentir dentro de su rol profesional, Arturo Reyes manifestó: “Todo el mundo se preocupa por cómo está el jugador de fútbol, pero ¿quién habla con el entrenador o quién le da un abrazo? Nadie, el entrenador es lo más solo que hay, aunque esta adrenalina es lo que nos gusta y aquí estamos”.
Gratitud y compromiso con la institución
Durante la conversación, el estratega samario se conmovió al recordar su etapa de inactividad previa a la llegada al Grande Matecaña. Su vinculación al club significó el regreso al trabajo diario de campo, luego de un periodo prolongado sin dirigir tras lograr un título obtenido con el Junior de Barranquilla.
Al referirse a la motivación que lo sostiene al frente del plantel, Arturo Reyes expresó entre lágrimas: “estuve un año y medio sentado en mi sofá frente al televisor y nadie me llamó para trabajar; el Deportivo Pereira me abrió la puerta y por eso acá estoy”.
Tras sus declaraciones, el entrenador concluyó su intervención visiblemente afectado por el momento que atraviesa la institución. El estratega reiteró su compromiso de continuar al frente del grupo, concentrando los trabajos para el siguiente compromiso frente al cuadro de Alianza Valledupar.
