La NBA suspendió al propietario de los Phoenix Suns, Robert Sarver, por un año y lo multó con 10 millones de dólares luego de una investigación por acusaciones de racismo y misoginia, afirmó la liga este martes 13 de septiembre.
Al anunciar el castigo, se confirmó que la investigación independiente encontró que Sarver “participó en una conducta que claramente violó los estándares comunes del lugar de trabajo, como se refleja en las reglas y políticas del equipo y de la liga”.
“Esta conducta incluyó el uso de lenguaje racialmente insensible, trato desigual de las empleadas, declaraciones y conductas relacionadas con el sexo, y trato severo de las empleadas que en ocasiones constituía intimidación”, se añadió en una declaración.
La NBA encargó la investigación independiente de Sarver, luego de que ESPN publicara un artículo en noviembre de 2021 citando a más de 70 empleados de los Suns que alegaron que el empresario usó repetidamente un lenguaje racial e insensible y se involucró en un comportamiento misógino e inapropiado.
Sarver también es propietario de Phoenix Mercury de la WNBA (básquetbol femenino).

Las disculpas de Sarver
“Un buen liderazgo requiere responsabilidad”. “Para las organizaciones Suns y Mercury, eso comienza conmigo. Si bien no estoy de acuerdo con algunos de los detalles del informe de la NBA, me gustaría disculparme por mis palabras y acciones que ofendieron a nuestros empleados”, señala la misiva de Sarver.
Sarver escapó del destino del expropietario de Los Angeles Clippers, Donald Sterling, quien en 2014 fue expulsado de por vida de la NBA después de que lo grabaran usando lenguaje racista en una conversación privada. Posteriormente, la liga obligó a vender el equipo a nuevos propietarios.
La NBA dijo que la investigación incluyó entrevistas con 320 personas, incluidos empleados actuales y anteriores de los Suns, así como el propio Sarver.

También se examinaron más de 80.000 documentos y otros materiales, incluidos correos electrónicos, mensajes de texto y vídeos, y la liga indicó que Sarver y los clubes cooperaron plenamente con el proceso.
En un caso citado en el informe, Sarver le dijo a una empleada embarazada que no podría hacer su trabajo al convertirse en madre porque estaría “amamantando” y un bebé “necesita a su madre, no a su padre”.
La investigación también confirmó casos de mala conducta en el lugar de trabajo de otros empleados de los Suns. Múltiples testigos afirmaron a los investigadores que el comportamiento agresivo de Sarver a menudo parecía tener la intención de provocar una reacción de los empleados, para avergonzarlos o afirmar su dominio sobre ellos.
Sin embargo, agregaron que la investigación no concluye que la conducta de Sarver haya estado motivada por animosidad racial o de género. El comisionado de la NBA, Adam Silver, expresó en un comunicado que encontró los hallazgos preocupantes y decepcionantes. Sin embargo, la liga señaló que la mayoría de los empleados implicados en mala conducta ya no trabaja en los Suns.

La suspensión de Sarver significa que no estará presente en ninguna instalación de equipo de la NBA o la WNBA, incluidas oficinas, estadios o instalaciones de práctica. Tampoco podrá asistir ni participar en ningún evento o actividad de las mismas, incluidos juegos, prácticas o actividades de socios comerciales, ni puede participar en las actividades de baloncesto de los clubes.
La liga también le ordenó a Sarver que complete un programa de capacitación centrado en el respeto y la conducta apropiada en el lugar de trabajo.
*Con información de AFP.
