El piloto italiano Kimi Antonelli, de 19 años, ganó este domingo el Gran Premio de Canadá, registrando su cuarta victoria consecutiva en la Fórmula 1, resultado que lo consolida en el liderato del campeonato mundial.

Antonelli aprovechó el retiro de su compañero de equipo, George Russell, para asegurar el primer lugar en el circuito Gilles Villeneuve de Montreal, escenario de un fin de semana condicionado por los duelos en pista entre los dos competidores de la escudería Mercedes.
“Vamos a seguir subiendo el listón”, declaró el corredor al finalizar la jornada, convirtiéndose en el primer piloto en la historia de la categoría cuyas cuatro primeras victorias en grandes premios ocurren en carreras sucesivas.
Detrás del italiano, el inglés Lewis Hamilton, al mando de su Ferrari, se ubicó en la segunda posición, mientras que el neerlandés Max Verstappen, de Red Bull, completó el podio en el tercer lugar.
Por su parte, el argentino Franco Colapinto, de la escudería Alpine, finalizó en la sexta casilla, logrando su mejor resultado en lo que va de la temporada 2026 después del séptimo puesto obtenido en el Gran Premio de Miami a principios de este mes.
Rivalidad interna y problemas mecánicos en Mercedes
George Russell, quien largó desde la primera posición de la parrilla tras obtener la ‘pole’, debió retirarse a mitad de la prueba debido a un daño en su monoplaza. Con este abandono, el británico, segundo en la clasificación general de pilotos, queda ahora a una distancia de 43 puntos con respecto a Antonelli.
Antes del percance técnico, Russell lideró la competencia y completó 30 de las 68 vueltas en una disputa directa con el italiano, donde se presentaron intercambios de posiciones y roces entre ambos vehículos.
THE SCENES!! 🤯
— Formula 1 (@F1) May 23, 2026
Russell and Antonelli fight for the lead once again! 👀#F1Sprint #CanadianGP pic.twitter.com/N12CkUS0RF
Este panorama dio continuidad a los incidentes del sábado durante la carrera esprint, donde el director del equipo, Toto Wolff, llamó la atención de los corredores tras una maniobra en la que Antonelli señaló a Russell de haberlo desplazado de la pista de forma indebida.
La parálisis del monoplaza número 63 ocurrió en el giro 30, cuando el coche de Russell siguió de largo hacia la zona de pasto. El piloto manifestó su inconformidad lanzando un elemento de la cabina y golpeando el vehículo antes de bajarse.
“Todo se apagó de repente, sin previo aviso; el motor se detuvo y el auto se quedó sin sistema electrónico”, explicó Russell ante los medios de comunicación. El competidor concluyó que no había acciones adicionales a su alcance para evitar el retiro, aunque destacó que la disputa en pista con su compañero de garaje se desarrolló bajo los parámetros de la competencia.
*Realizado con información de AFP*
