No es casualidad en lo absoluto que hoy Luis Díaz sea el mejor jugador colombiano en el mundo. Su historia empezó a escribirse desde que era un niño guajiro vistiendo los colores del Barranquilla FC.
Aunque en su momento no tenía la corpulencia física que hoy se le ve, la velocidad y gambeta endiablada sí venía con él, con su manera de jugar y estilo que cautivaba a entrenadores como José Pékerman y Néstor Lorenzo.

Recientemente, Carlos Bacca contó al medio El Heraldo que cuando este hacía parte de la Tricolor ya veía en Lucho un futuro prometedor. Era tal la sorpresa que había en el combinado patrio cuando servía como jugador de prueba, que los “volvía nada”, dijo en palabras textuales el delantero hoy día de Junior.
Rumbo al Mundial de Rusia 2018, por decisión de Pékerman, Lucho recibiría la que sería su primera convocatoria al equipo nacional. Infortunadamente una lesión lo sacó de dicho llamado y tuvo que esperar un poco más.
“Lucho estuvo y estaba en los planes, jugamos ante Francia y se lesionó el tobillo, no recuerdo, se lesionó y no pudo estar porque era el último partido antes de la convocatoria”, relató Bacca.

“A Lucho no le dio para poder estar en el grupo de la selección, pero el primero que convoca a Lucho es el profe Pékerman y estuvimos ahí en concentración, ya lo conocíamos”, fue como contó los primeros acercamientos de Díaz a la selección de mayores.
Luego de eso, en la misma conversación Bacca contó esa anécdota que era desconocida. En ella dio cuenta de que Lucho llegaba a ‘dañar los planes’ de José Pékerman para la selección absoluta en los duelos en los que era ‘sparring’.

“Cuando veníamos a hacer fútbol acá, contra el Barranquilla, un día al profe le gustaba parar al Barranquilla como si fuera Perú o Bolivia y Lucho nos volvía nada, le dañaba todo el plan del profe”, confesó el experimentado con paso exitoso por Europa.
Hoy día eso que pasa con el guajiro para Bacca es consecuencia de que el actual DT ya le seguía la pista de años. “El profe le daba la camiseta de la Selección para que jugara de este lado, hacía esas cosas, el profe lo tenía visto. Néstor Lorenzo lo conoce muy bien porque era la mano derecha del profe Pékerman”.
Hoy día Díaz es la estrella
Néstor Lorenzo se siente complacido en la actualidad de tener a Luchito con él para lo que será el Mundial 2026.
Hace pocos días al ser consultado por el momento que vive en Bayern Múnich, el argentino habló del pasado y presente que lleva la piedra angular de la Tricolor para la Copa del Mundo.

“Realmente muy grato verlo ahora en este nivel en la Selección y en el club en Europa, no solo a él sino a todos los chicos que en ese momento, y los profesores que hay en Barranquilla, que nos ayudaban en la preparación de los partidos. No me voy a olvidar de esos momentos que fueron muy gratos y muy importantes. Tengo los mejores recuerdos”, fue lo dicho por Lorenzo.
