El director técnico de la Selección Colombia, Néstor Lorenzo, captó la atención de los asistentes y analistas este Domingo de Ramos durante el compromiso internacional contra Francia.

Más allá del desarrollo táctico que derivó en una nueva derrota para el conjunto sudamericano, el entrenador argentino interrumpió una de las prácticas visuales más recurrentes de su proceso al frente del equipo nacional.
Durante la mayor parte de las eliminatorias sudamericanas, Lorenzo mantuvo una combinación de vestimenta compuesta por una camisa vinotinto y un saco negro.
Esta elección de vestuario se consolidó como una cábala estadística a medida que la selección acumulaba una racha de partidos sin registrar derrotas en la competición oficial. Dicha indumentaria fue utilizada incluso en el compromiso inmediatamente anterior, disputado el pasado jueves 26 de marzo en el Camping World Stadium de Orlando, Florida, donde Colombia cayó ante Croacia por dos goles a uno.

En aquel encuentro, el desempeño individual de futbolistas como James Rodríguez, Johan Mojica, Richard Ríos y Camilo Vargas fue objeto de revisión técnica.
La ruptura de la cábala en Maryland
Para el encuentro de este domingo 29 de marzo en el Northwest Stadium de Landover, Maryland, el seleccionador optó por un cambio radical en su apariencia.
Lorenzo se presentó en el área técnica con una camisa tipo polo blanca de cuello negro y una chaqueta deportiva oscura. Aunque no existe una confirmación oficial de que el cambio de atuendo responda a la pérdida del invicto frente a Croacia, la modificación visual coincidió con un trámite de juego desfavorable para los intereses del equipo colombiano.

Balance técnico del enfrentamiento ante Francia
En el plano deportivo, la Selección Colombia enfrentó dificultades para contener la ofensiva de un equipo francés que se perfila como candidato al título mundial.
Al finalizar la primera etapa, el marcador registraba una desventaja de dos goles para el cuadro cafetero. En el segundo tiempo, la diferencia aumentó a tres anotaciones antes de que el cuerpo técnico galo realizara modificaciones en su esquema de presión.
A pesar del descuento anotado por Jáminton Campaz tras una acción colectiva, el equipo nacional volvió a evidenciar desatenciones en la zona defensiva y una baja tasa de conversión en las oportunidades generadas en el área rival.
Este balance estadístico se asemeja al reportado tras el duelo contra Croacia, lo que sugiere que las dificultades del seleccionado radican en el funcionamiento estructural del grupo, independientemente de las variaciones externas o supersticiones del cuerpo técnico.
