Una noticia que se ha conocido en las últimas horas desde el mundo del tenis, ha generado consternación en el deporte blanco, pues según las informaciones, un jugador marroquí fue suspendido de por vida por su implicación en 135 partidos amañados, así lo anunció el pasado jueves la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA).
Younes Rachidi, de 36 años, cuya mejor clasificación es una puesto 473 mundial en dobles en 2013, también fue condenado a una multa de 34.000 dólares. También le está prohibido entrenar o participar en todo evento oficial de tenis.

Según la ITIA, ese número de 135 infracciones cometidas por una sola persona es un récord.
Rachidi estuvo implicado en partidos amañados con dos jugadores argelinos recientemente sancionados por la ITIA. Estos casos fueros descubiertos después de investigaciones dirigidas por las fuerzas de orden en colaboración con la ITIA en Bélgica, según un portavoz del organismo.
Rachidi jugó la mayor parte de su carrera en el circuito ITF, escalón más bajo de los torneos de tenis profesional. Cabe anotar que lo más alto es la ATP, donde compiten los grandes deportistas de élite.

Otro escándalo en el tenis: jugador confiesa que agredió a su expareja
Yendo un poco más al circuito ATP, el tenista Nick Kyrgios se declaró culpable el viernes en una corte de Australia de agredir a su exnovia y evitó ser condenado por lo que la jueza calificó como un “acto de estupidez”.
El finalista de Wimbledon admitió ante un tribunal de Canberra que agredió a su entonces novia, Chiara Passari, el 10 de enero de 2021 al empujarla al piso después de una intensa discusión.
“Reaccioné a una situación difícil de una manera que lamento profundamente. Sé que no estuvo bien, y lo siento sinceramente por el daño causado”, dijo Kyrgios en un comunicado.
Passari presentó la demanda a la policía diez meses después, luego de que terminó la relación, dijeron los abogados en el tribunal.
En una declaración leída en la corte, Passari aseguró que quedó seriamente traumatizada por el hecho, sufrió una severa pérdida de peso y pasó días y noches en cama sin poder dormir ni establecer nuevas relaciones afectivas.
Los abogados de Kyrgios pidieron desestimar la acusación de agresión por motivos de salud mental, al argumentar que fue un incidente aislado y fuera de su comportamiento normal.

El psicólogo Sam Borenstein dijo a la corte que Kyrgios sufría de depresión recurrente, incluyendo pensamientos de autolesionarse, insomnio, agitación y culpabilidad. Además, Borenstein indicó que el tenista australiano recurrió al alcohol y las drogas para enfrentar la situación, y que actualmente ha mejorado.
“En este momento, su salud mental ha mejorado significativamente”, indicó Borenstein.
La jueza Beth Campbell resolvió finalmente desestimar el cargo. Durante semanas se habló sobre la posibilidad de ser enviado a la cárcel, para cumplir con una condena de por lo menos dos años, pero salió bien librado de esta situación.

