Desde hace unos años Sebastián Montoya, el hijo de Juan Pablo Montoya, sigue los pasos de su padre en el automovilismo mundial. Luego de triunfar en las categorías infantiles y mayores de karts, el joven de 15 años llegó este año a Italia, para correr en la Fórmula 4, una de las más importantes del viejo continente, en el equipo Premo. Allí ha demostrado su talento y sus ganas de llegar hasta lo más alto, como lo hizo su padre a comienzos de los años 2000.
Este fin de semana, sin embargo, Sebastián vivió un susto cuando disputaba una carrera en el circuito de Imola, en el autódromo Enzo y Dino Ferrari, uno de los más importantes de ese país. En la segunda carrera del fin de semana, y cuando trataba de sobrepasar al corredor Joshua Dürksen, su carro toco al del rival, se descontroló y terminó chocando contra una pared.
¡Fuerte accidente de @sebasmontoya58! 💥
— Colombia Motor Fans (@ColMotorFans) November 22, 2020
Hoy, en la segunda carrera de la #F4Italia en Imola el 🇨🇴 golpeó el muro de la curva 1 cuando intentaba un sobrepaso por el 4to lugar en los giros finales de carrera contra Joshua Dürksen pic.twitter.com/ZyXoOcvshR
A pesar de lo aparatoso del accidente, que terminó con el carro dando vueltas y algunos pedazos regados en el césped, el corredor colombiano salió ileso y sin un rasguño. Es más, su equipo pudo restaurar el coche y él participó en la tercera carrera del fin de semana (en la Fórmula 4 se hacen tres carreras por circuito), en la que terminó dentro del top 10.
“Durante la pasada el alerón delantero del otro carro me cortó la llanta y terminé en el muro. Creo que es el accidente más duro que he tenido”, contó el juvenil colombiano, que sueña con llegar hasta la Fórmula, la máxima categoría del automovilismo, donde también triunfó su padre, el piloto colombiano más exitoso de la historia.

En un artículo publicado por la revista Jet-Set, y replicado por SEMANA, el año pasado, se decía que Sebastián cuenta con una gran ventaja para seguir los pasos de su padre: según el propio Juan Pablo, su hijo a los 14 ya es capaz de hacer cosas que ni él mismo no lograba a los 20, como saber interpretar la información transmitida por los sensores de un bólido.
Además, tiene un estilo de manejo muy apropiado para los circuitos europeos, en el que combina hábilmente la suavidad de conducción de su abuelo Pablo Montoya, con la bravura y determinación para adelantar de Juan Pablo. Esa bravura se vio este fin de semana en el incidente que le costó el accidente y con la decisión de seguir compitiendo a pesar de lo que le había pasado.
