entrevista

¿Cómo prepara el Gobierno la nueva reforma tributaria?

Aunque el país termina el año con una crisis que representa enormes desafíos fiscales, el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, es optimista frente al rebote que tendrá la economía el próximo año.


El debate sobre la reforma tributaria que requiere el país para enfrentar los efectos que deja un año caótico en materia de salud y economía ya arrancó.

En distintos foros académicos y empresariales comienzan a discutirse los elementos centrales que debería incluir esta iniciativa. El propio ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, cree que debería presentarse en el primer semestre del próximo año. Esto podría mitigar las dificultades que plantea para el país, y en especial para el Legislativo, abordar un tema tan espinoso en un año preelectoral.

El Gobierno todavía no ha destapado las cartas de lo que contendrá el proyecto de reforma que radicará en marzo próximo, cuando arranque la segunda parte de la actual legislatura. Eso sí, ha dejado ver que temas como las exenciones tributarias, que representan 8,7 por ciento del producto interno bruto, tendrán que revisarse. Y pocos dudan que el Gobierno revise algunas gabelas en el IVA, pues del total de las exenciones, casi el 7 por ciento del PIB tiene que ver con este impuesto que no cumplen con el propósito que deben tener las gabelas tributarias: estimular el crecimiento.

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Sin embargo, el ministro de Hacienda ha esbozado ampliamente las razones por las cuales una tributaria es urgente. Estas van desde los grandes desafíos fiscales que deja la pandemia y que han implicado para el fisco un mayor gasto público cercano a 4 puntos del PIB, la caída en los ingresos tributarios de otros 2 puntos del PIB y un aumento de casi 10 puntos porcentuales en la deuda pública. Sin embargo, el ministro es optimista sobre el rebote que tendrá la economía el próximo año y el desempeño de los mercados financieros. Carrasquilla habló con Dinero.

DINERO: El Consejo Privado de Competitividad ha insistido en que se requerirán al menos tres grandes reformas: tributaria, laboral y pensional para mejorar en economía, empleo y finanzas del Estado, ¿el Gobierno planea presentarlas todas o solo una de ellas?

Alberto Carrasquilla: Estoy totalmente de acuerdo con el Consejo Privado de Competitividad en lo que argumenta. Y hay que subrayar que no es un planteamiento esbozado solamente por esta importante institución, caracterizada por su seriedad y su constante ánimo constructivo. El Comité Consultivo de la Regla Fiscal, por ejemplo, también nos dijo con mucha claridad que, en su concepto, la reforma fiscal integral es indispensable en Colombia. En sentido similar, todas las calificadoras de riesgo han dicho cosa parecida. El Gobierno piensa la reforma fiscal en esa misma línea, es decir de manera integral. Las enormes falencias que tenemos en materia fiscal han sido analizadas una y otra vez, valga decir que con bastante consenso en lo técnico.

DINERO: ¿Qué otras reformas planean sacar adelante?

A.C.: El desafío que enfrentamos en lo social, tras esta crisis tan dura, requiere también rebarajar nuestra red de protección, que ha sido muy exitosa, pero ya luce insuficiente y dispersa, y yo en el Congreso veo una gran disposición de discutir la reforma fiscal de la mano de una reflexión a fondo de la política social.

DINERO: ¿No es riesgoso plantear estas reformas en un año preelectoral?

A.C.: Desde luego que los parlamentarios enfrentan una situación electoral que el país debe entender y que ellos y ellas deben atender. En los segundos semestres de los años electorales, desde luego que la actividad parlamentaria cambia aquí y en todas las democracias. No veo, sin embargo, un impedimento para que tengamos un debate profundo arrancando el año.

DINERO: Las calificadoras han advertido que su nota del próximo año dependerá de que se hagan las reformas estructurales, ¿qué ocurrirá si no se aprueban?

A.C.: Su pregunta ha debido empezar recordando que las tres principales calificadoras reiteraron en estos últimos días su calificación y nos ubican en grado de inversión. Como ya comenté, para el Gobierno la reforma fiscal es indispensable para la sostenibilidad de nuestras finanzas públicas.

DINERO: ¿Qué tanto le preocupa que el país pueda perder el grado de inversión?

A.C.: Perder el grado de inversión es un problema que debemos evitar. Implicaría que muchos inversionistas institucionales, por razones ligadas a sus reglamentos y estatutos, tendrían que vender instrumentos financieros emitidos en el país, no solo por el Gobierno. Eso haría más escaso y, por ende, más caro el crédito en momentos en los que tanto el sector público como el sector privado tienen necesidades importantes. No me trasnocha porque confío en que los colombianos haremos lo que toca hacer y sobrellevaremos con calma y respeto el debate que viene.

DINERO: ¿Cuál es su balance del estado de la economía al cierre de 2020?

A.C.: Este año 2020 ha sido un año terrible globalmente, una pesadilla. A la fecha, más de 65 millones de personas han sido infectadas con el virus que causa la covid-19, de ellas han fallecido más de 1,5 millones. Para enfrentar este desafío aterrador, la actividad económica se paralizó y no hay memoria de un trimestre más nefasto que el terminado en junio. En Colombia el sufrimiento ha sido extremo. Más de 38.000 compatriotas han fallecido en todos los rincones de nuestra geografía. El desempleo se disparó a casi 25 por ciento en las ciudades en junio y julio, y la actividad económica cayó 15 por ciento en el horrendo segundo trimestre, un ritmo anualizado de 50 por ciento, algo jamás visto.

DINERO: ¿Qué esperar del crecimiento para el próximo año, el comportamiento de la deuda y del crédito?

A.C.: La economía comenzó un rebote importante en el tercer trimestre, cuando el ritmo anualizado llega a 40 por ciento. Este rebote se refleja en los principales indicadores en materia de expectativas y hay unanimidad entre los observadores y estudiosos en el sentido de que dicho rebote será el hilo conductor de la economía en 2021. Los mercados financieros han operado muy bien a lo largo de la crisis. El Banco de la República y la Superintendencia Financiera tomaron decisiones atinadas de manera rápida. La liquidez externa nunca ha obstaculizado la capacidad de maniobra de los Gobiernos, todo lo contrario, y esta combinación de factores externos e internos han implicado un comportamiento sobresaliente en el mercado financiero.

DINERO: ¿Cuál será el escenario que tendrá que enfrentar el país en materia de deuda?

A.C.: Todos los países del mundo vamos a salir de la crisis con enormes desafíos fiscales, desde luego. Nuestra deuda sube más de 10 puntos del PIB y sobrepasa los niveles que considero prudentes a mediano plazo. Estos brincos en el stock de deuda pública no son inusuales en la historia económica del mundo. La experiencia muestra que ser exitosos en el proceso de ajuste que se avecina exige, ante todo, acelerar el crecimiento económico.

DINERO: ¿Cuáles son las expectativas de crecimiento que tiene para el próximo año?

A.C.: Nosotros estimamos que el año nefasto de 2020 terminará con una tasa de crecimiento anual de -6,8 por ciento y que el rebote nos llevará a 5 por ciento en 2021; es decir, estimamos un rebote de 11,8 puntos porcentuales. Esto está en línea con todos los observadores y estudiosos que miran y proyectan las cifras macroeconómicas; hablo de Fedesarrollo, de Anif, de los centros de investigación económica de los bancos, etcétera. En promedio, los analistas estiman el rebote en 11,4 por ciento; es decir, casi lo mismo que nosotros estimamos.

DINERO: ¿Qué proyectos e inversiones se han planeado desde el Gobierno para mover la economía el próximo año y cómo se involucrarán las regiones para acelerar la economía?

A.C.: Hemos concebido un paquete de proyectos de inversión al que llamamos Compromiso por Colombia, que consta de 429 proyectos concretos que valen 169 billones de pesos. Estos proyectos incluyen iniciativas puramente privadas, como por ejemplo los aeropuertos de Cartagena y Sur Occidente, la autopista ALO Sur, diversos proyectos minero-energéticos y Puerto Antioquia. Incluyen también alianzas público-privadas tales como los accesos Norte en Bogotá, la nueva malla vial de Cali, las troncales del Magdalena y la navegabilidad del río Magdalena. Y, finalmente, incluye proyectos amparados exclusivamente por la inversión pública, como por ejemplo 22 corredores viales de las vías para la legalidad. De igual manera, Compromiso por Colombia incluye unos 30 proyectos de infraestructura turística, los programas de apoyo a la construcción de vivienda VIS y no VIS, 108 proyectos de acueducto y alcantarillado y seis grandes programas de apoyo a la economía agrícola.

DINERO: ¿Cuáles de estos proyectos ya están en ejecución y cómo empezarán a reactivar la economía?

A.C.: De estos 429 proyectos, al día de hoy, tenemos 193 en plena ejecución y otros 60 en proceso de contratación. Otros 169 proyectos tienen cierre financiero, pero no han iniciado su respectivo proceso de contratación, cifra que baja todos los días. También hay que decir que falta el cierre financiero de 40 proyectos y tenemos que resolver problemas jurídicos y operativos en otros 25 y en eso nos pasamos como Gobierno varias horas a la semana con el liderazgo del mismo presidente Duque, quien recibe una actualización del programa todos los lunes.