El prestigioso diario económico The Wall Street Journal reveló en exclusiva otro elemento que apunta al interés petrolero que gravita alrededor de la caída de Nicolás Maduro. El medio tiene información de cómo la Casa Blanca mantenía una conversación con los ejecutivos de multinacionales, semanas antes de concretar la operación Absolute Resolve, que logró derrocar al dictador Nicolás Maduro.

“El presidente Trump lanzó un mensaje vago, pero sugerente, a un par de ejecutivos petroleros estadounidenses, aproximadamente un mes antes de que Estados Unidos capturara al hombre fuerte venezolano, Nicolás Maduro: ‘Estén listos’”, asegura el diario.
“Aunque Trump dio a los ejecutivos una pista, no les proporcionó detalles concretos sobre los ataques a la capital venezolana, Caracas, que se desarrollaron a primera hora del sábado, según personas familiarizadas con el asunto. Tampoco les pidió consejo sobre un plan presentado ese mismo día para que las compañías energéticas estadounidenses revitalizaran los deteriorados campos petroleros de Venezuela con inversiones de varios miles de millones de dólares”, agrega el diario.

Sin embargo, el entusiasmo de Trump contrasta con la posición de las grandes petroleras, en especial de Chevron, que ha estado presente en el mercado venezolano.
Según el Wall Street Journal, por ahora, Chevron no tiene planes de aumentar el gasto ni la producción de forma significativa. Es más, esta petrolera “se muestra reticente a invertir nuevo capital allí hasta que el país se estabilice y se resuelvan las dudas sobre los acuerdos comerciales”. Además, nunca ha abogado por un cambio de régimen en Venezuela ante el Gobierno, afirmaron fuentes citadas por el medio.
“Chevron sigue priorizando la seguridad y el bienestar de sus empleados, así como la integridad de sus activos”, declaró un portavoz de Chevron a The Wall Street Journal. “Seguimos operando en pleno cumplimiento de todas las leyes y regulaciones pertinentes”.

Además, el informe señala que otras dos petroleras estadounidenses —ConocoPhillips y Exxon— no han manifestado planes de reingresar al país, que nacionalizó sus activos a mediados de la década de 2000. ConocoPhillips ha declarado que es prematuro especular sobre nuevas inversiones. Exxon no respondió a las solicitudes de comentarios.
“La falta de interés inmediato de las grandes petroleras en realizar nuevas inversiones en Venezuela podría representar un duro golpe para el intento de la administración Trump de reformar el Gobierno del país”, afirmó Dan Pickering, director de inversiones de Pickering Energy Partners, al prestigioso medio estadounidense.
“Si se va a Venezuela, es necesario contar con condiciones que se crea que lo protegerán de los venezolanos y, francamente, de una administración diferente en Estados Unidos”, afirmó sobre las compañías.

Este lunes, el mercado petrolero ha vivido días intensos tras la captura de Maduro. La acción del grupo Chevron, ya presente en Venezuela, subió un 5,11 %. Exxon Mobil ganó por su parte un 2,25 % y ConocoPhillips avanzó un 2,62 %. El especialista en servicios para la industria petrolera Halliburton saltó, por su lado, un 7,85 %, y la refinería Marathon Petroleum un 5,96 %.
Los precios del petróleo vivieron su propia montaña rusa, mientras los mercados evaluaban los dramáticos acontecimientos del fin de semana en Venezuela.
Tras dispararse en una reacción inicial a la operación militar para detener a Nicolás Maduro en Caracas, los precios del petróleo cayeron posteriormente ante la especulación de que Venezuela —que posee alrededor de una quinta parte de las reservas petroleras del mundo— podría aumentar rápidamente la producción, sumándose al exceso de oferta existente.
Pero luego los precios se recuperaron cuando los inversores advirtieron que Venezuela no está en condiciones de tener un impacto significativo en la oferta de crudo a corto plazo, incluso con toda la inversión que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha prometido.
El país cuenta con las mayores reservas probadas del mundo, con más de 303.000 millones de barriles, según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), por delante de Arabia Saudita e Irán, pero la producción es actualmente baja, en torno a un millón de barriles al día.
A pesar del “evidente deseo” de Trump de que las petroleras estadounidenses intensifiquen su actividad en Venezuela, los precios más bajos del crudo y la incertidumbre política frustrarán los esfuerzos por explotar su vasto potencial energético, predijo David Oxley, economista jefe de clima y materias primas en Capital Economics. “Llevaría años, y una inversión masiva, devolver la producción petrolera de Venezuela a los niveles previos a la crisis”, dijo Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote, a la AFP.
El precio del barril de Brent del mar del Norte para entrega en marzo subió así un 1,66 % a 61,76 dólares. Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate, para entrega en febrero, avanzó 1,74 % a 58,32 dólares. Un eventual levantamiento del embargo petrolero a Venezuela y la intención manifestada por Washington de explotar sus reservas son, en teoría, factores bajistas para el crudo.
*Con información de AFP.
