Al tercer trimestre del año pasado, la más reciente cifra oficial entregada por el Dane sobre el comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB), la economía en Colombia creció 3,6 %, frente al mismo periodo del año anterior.
La agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca tuvo un incremento de 2,4 % y un aporte al valor agregado de 0,3 puntos porcentuales. El café creció casi 10% y aportó casi la mitad del crecimiento del sector.

La Federación Nacional de Cafeteros publicó recientemente el comportamiento del café colombiano el año completo de 2025. Según el informe, entre enero y diciembre de 2025, la producción acumulada alcanzó los 13,6 millones de sacos de 60 kilos, frente a 13,9 millones de sacos en el mismo periodo de 2024, lo que representó una variación de -2 %.
Este hecho, tal como la había anunciado el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón, refleja un ajuste natural del ciclo productivo del cafeto.

Respecto a las exportaciones, en los últimos 12 meses se registró una variación positiva de 7 %, al pasar de exportar 12,3 millones de sacos en 2024 a 13,1 millones de sacos al cierre del 2025. Los inventarios cerraron diciembre en 1,1 millones de sacos, con un incremento de 115.000 sacos frente al mes anterior, reflejando ajustes normales en los flujos de oferta y demanda.
“Desde la Federación Nacional de Cafeteros se reitera que este comportamiento responde a la dinámica cíclica del cultivo del café, influenciada por factores climáticos, productivos y estadísticos, y no a una disrupción estructural del sector”, dijo la federación en un pronunciamiento.

Por su parte, Bahamón explicó que la variación de decrecimiento del -2 % al año, “debe leerse con serenidad y responsabilidad”.
Señaló en su cuenta de X que en el primer trimestre del año cafetero (octubre – diciembre), Colombia produjo 3,7 millones de sacos, con un decrecimiento del -24 %, y particularmente diciembre registró una caída del -31 %.
“Estas cifras confirman el impacto que habíamos anticipado, cuya causa raíz se encuentra en las intensas y prolongadas lluvias del primer semestre de 2025, que afectaron floraciones y desarrollo del grano en el país cafetero”, señaló Bahamón.

En materia de comercio exterior, las exportaciones crecieron un 7% durante 2025, con 13,1 millones de sacos enviados al mundo, ratificando la solidez de la demanda por el Café de Colombia, destacó el dirigente gremial.
“En este contexto, la Federación Nacional de Cafeteros brindó un soporte determinante a la actividad exportadora, alcanzando una participación del 25,9 % del total exportado. Sin embargo, en el primer trimestre del año cafetero, las exportaciones registraron una caída del -6,1 %, reflejo directo de la menor disponibilidad física de café proveniente de las zonas productoras”, aseguró Bahamón.

En su análisis, el gerente de la Fedecafé, advirtió que, durante 2025, Colombia importó 1,18 millones de sacos, mientras que el consumo interno, con un leve incremento, alcanzó 2,27 millones de sacos, consolidando, lo que llamó, una tendencia positiva en el mercado doméstico y confirmando la creciente relevancia del café dentro del consumo nacional.
“En este contexto, propio de un cultivo altamente sensible a los ciclos productivos y a los patrones climáticos, ya se perfila un año cafetero 2025/26 que, incluso antes de recibir el informe técnico de proyección de cosecha, podría situarse alrededor de los 12 millones de sacos. Esta estimación preliminar refuerza la necesidad de seguir comunicando con rigor, anticipación y responsabilidad, hacia los mercados”, dijo Bahamón.
Y concluyó: “La lectura del momento es clara: el sector cafetero colombiano atraviesa un ajuste cíclico previsible, enfrenta los efectos del clima y mantiene fundamentos de demanda sólidos a un precio justo”.










