En diciembre pasado, el peso se depreció 0,7 %, y el precio del dólar cerró el año 2025 en 3.757 pesos con 8 centavos, 13 pesos por encima del valor en el que terminó noviembre, pero menos de 650 pesos frente al dato final de 2024.
Según un informe de Grupo Cibest, durante el mes de diciembre de 2025, el precio del dólar osciló entre 3.685 y 3.898 pesos, y el promedio de la volatilidad intradía alcanzó los 51 pesos, frente a los 43 pesos a lo largo del año. El promedio del monto diario transado sorprendió al alza para un diciembre, con 1.355 millones de dólares, cuando —desde 2010— el promedio había sido de 850 millones de dólares.

Sin embargo, para el año completo el peso colombiano se apreció 14 % en 2025, favorecido por distintas razones, unas externas y otras internas. En las primeras se destaca la debilidad del dólar a nivel global. El índice DXY perdió 9 % en un entorno de elevada incertidumbre asociada con la política comercial de Trump. Los inversionistas redujeron su apetito por activos estadounidenses y buscaron refugio en otros instrumentos, como el oro, dice Cibest.

En el campo local, sobresalió el desempeño “excepcional” de las remesas, que en los primeros once meses del año pasado bordearon los 12.000 millones de dólares; la cautela del Banco de la República que ha mantenido estable la tasa de referencia en 9,25 % y eso apalanca la estrategia de carry trade para los inversionistas (pedir prestados recursos en una divisa con una tasa de interés baja y usar ese dinero para invertir en una moneda con una tasa de interés más alta); y, particularmente, las operaciones de tesorería del Ministerio de Hacienda que desde septiembre respaldaron la apreciación del peso colombiano.
El comportamiento del dólar, en especial en diciembre, se dio en medio de una serie de tensiones del mercado. Una, la reducción de la calificación crediticia de Colombia por parte de Fitch Ratings, debido a déficits fiscales persistentes y un aumento proyectado de la deuda, a pesar de mejoras esperadas en el crecimiento del PIB y la gestión fiscal.

La segunda, la sorpresiva primera colocación directa de TES a un agente extranjero —Pimco (Pacific Investment Management Company) — por 6.000 millones de dólares, cerca de 23 billones de pesos, a tasas de interés más altas que las negociadas en el mercado: 13,15%.
Y la tercera, el anuncio de una emergencia económica tras la negativa del Congreso de aprobar una ley de financiamiento por 16 billones de pesos. Ahora el Gobierno busca recursos por un poco más de 10 billones.
Según el informe de Cibest, pese al deterioro en la confianza inversionista, el peso se apreció como resultado de las monetizaciones. El Gobierno monetizó cerca de 3.000 millones de dólares los 5.000 millones de dólares recibidos por la venta directa de TES.

Por otro lado, está la postura de la junta directiva del Banco de la República que, tras la reunión de finales de diciembre, ha mantenido estable su tasa de interés en 9,25 % por sexta ocasión consecutiva.
Las minutas de la reunión de diciembre ratificaron la división que existe: cuatro codirectores votaron por 9,25 %, aunque dos de estos expresaron su favoritismo por incrementar la tasa y al final conciliaron por estabilidad, dos por reducirla 50 puntos básicos y uno por 25 puntos básicos.
Lo que ha quedado planteado es que, para los miembros del grupo mayoritario, con la información disponible, se requiere una senda de tasa de interés de política superior a su nivel actual para que la inflación converja hacia el rango meta de entre 2 % y 4 %.

Entre tanto, la Reserva Federal de Estados Unidos decidió, por tercera ocasión consecutiva, reducir en 25 puntos básicos el rango de la tasa de los fondos federales hasta 3,50 % - 3,75 %. Y se anticipa un recorte adicional de 25 puntos básicos.
El inicio del año, en el que se tendrán las jornadas electorales para elegir Congreso y el reemplazo de Gustavo Petro en la Casa de Nariño, ha ubicado el precio del dólar por debajo de los 3.800 pesos, incluso ante presiones geopolíticas como la captura de Nicolás Maduro por parte del Gobierno de los Estados Unidos.
Con este panorama, Cibest prevé que el precio del dólar promediará los 3.878 pesos en 2026, ante la continua debilidad del dólar global en el primer semestre.

“En el ámbito local, las remesas y el carry trade seguirán favoreciendo al peso colombiano, ante el esperado incremento de la tasa de política monetaria”, dice el análisis y advierte que persisten riesgos a la baja en enero debido a la expectativa de que el Gobierno realice monetizaciones adicionales de los recursos obtenidos en diciembre.
A este escenario se suma la posibilidad de que el Banco de la República en sus próximas reuniones suba su tasa de interés ante el aumento desproporcionado del salario mínimo, de más del 23 %. “Persisten riesgos al alza asociados al deterioro de las finanzas públicas. Además, el proceso electoral generará incertidumbre en los activos locales durante los próximos meses”, puntualiza el informe.









