CÁPSULA

Calentar alimentos en envases plásticos puede liberar microplásticos y sustancias químicas, advierte Greenpeace

El estudio señala que la falta de regulación sobre envases plásticos expone a la población a sustancias químicas y microplásticos que se acumulan en el cuerpo.

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26 de febrero de 2026 a las 4:17 p. m.
Nuevo informe alerta sobre microplásticos y químicos tóxicos en comidas preparadas calentadas en plástico
Nuevo informe alerta sobre microplásticos y químicos tóxicos en comidas preparadas calentadas en plástico Foto: Suministrada / API

Calentar alimentos en envases plásticos, incluso aquellos comercializados como “aptos para microondas”, puede liberar cientos de miles de partículas de micro y nanoplásticos, así como sustancias químicas tóxicas, según un nuevo informe de Greenpeace. El estudio, titulado “¿Estamos cocinados? Los riesgos ocultos para la salud de las comidas calentadas envasadas en plástico”, analizó 24 investigaciones recientes revisadas por pares.

El reporte detalla que el microondas puede liberar entre 326.000 y 534.000 partículas tras cinco minutos de calentamiento. Además, el calor incrementa la liberación de aditivos presentes en plásticos comunes como polipropileno y poliestireno, incluyendo plastificantes y antioxidantes, los cuales pueden ingresar a los alimentos y, posteriormente, al organismo.

Greenpeace advierte que más de 4.200 sustancias químicas peligrosas están asociadas a los plásticos, muchas de ellas no reguladas en envases de alimentos. Entre ellas se encuentran bisfenoles, ftalatos y PFAS, compuestos vinculados con cáncer, alteraciones hormonales, infertilidad y enfermedades metabólicas. Según el informe, más de 1.300 de estas sustancias ya han sido detectadas en personas, con evidencias de su relación con obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Envases rayados, viejos o reutilizados pueden liberar hasta el doble de partículas.

Laura Caicedo, coordinadora de campañas de Greenpeace Colombia, señaló: “Nadie debería tener que preguntarse si está poniendo en riesgo su salud por calentar su comida. La responsabilidad no es del consumidor, sino que es el Estado quien debe garantizar que los productos en el mercado sean realmente seguros para las personas”.

El informe también subraya la ausencia de regulaciones claras sobre la liberación de microplásticos y cuestiona la seguridad de etiquetas como “apto para microondas”. En este contexto, Greenpeace insta a Colombia a fortalecer sus estándares de protección de la salud y liderar una regulación que priorice la seguridad de las personas frente a la producción de plásticos.