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Energía y competitividad: el consumo eléctrico gana peso en la estrategia empresarial en Colombia

El aumento de la demanda y la presión sobre los costos llevan a las empresas a prestar mayor atención a cómo usan la energía y a tomar decisiones basadas en medición y análisis.

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11 de febrero de 2026, 11:07 a. m.
Entender el consumo de energía, clave para la sostenibilidad empresarial
Entender el consumo de energía, clave para la sostenibilidad empresarial Foto: Getty Images

En el marco del Día Mundial de la Energía, la producción, el consumo y la gestión energética se consolidan como un tema estratégico para el desarrollo económico y la competitividad empresarial en Colombia. En un entorno marcado por el aumento de la demanda, la digitalización de los procesos y la presión sobre los costos operativos, la energía dejó de ser un gasto secundario para convertirse en una variable determinante para la continuidad de los negocios.

Datos del operador del mercado energético XM evidencian esta tendencia. En noviembre de 2025, la demanda de energía en el país alcanzó los 7.068,44 GWh, lo que representó un crecimiento del 7,53 % frente al mismo mes de 2024. El incremento fue impulsado principalmente por la región Caribe y el centro del país, y se asocia con la reactivación económica y el aumento de la actividad productiva en varias zonas.

Ante este escenario, uno de los principales desafíos para las empresas es optimizar el consumo y reducir costos sin comprometer la operación ni la confiabilidad del suministro. “Muchas empresas no saben exactamente en qué momentos consumen más energía ni qué procesos están generando sobrecostos. Medir y analizar ese consumo permite hacer ajustes inteligentes sin afectar la operación”, explica Leonardo Velásquez, cofundador y COO de Bia Energy.

Según información de esta compañía especializada en gestión energética, el análisis continuo del consumo ha permitido a empresas de distintos sectores obtener eficiencias sostenidas. Entre septiembre de 2024 y agosto de 2025, las organizaciones que hicieron parte de su ecosistema registraron ahorros por $13.800 millones, asociados al uso de herramientas de medición y plataformas de control y seguimiento.

Actualmente, más de 3.700 usuarios utilizan este tipo de soluciones para gestionar su consumo energético. En regiones como la Costa Caribe, donde históricamente los costos del servicio han sido más altos, la optimización del suministro ha significado reducciones de entre 20 % y 25 % en la factura energética para algunos usuarios.

Además del impacto económico, la gestión eficiente del consumo tiene efectos ambientales. En Colombia, dejar de consumir 1.000 kilovatios hora (kWh) evita en promedio entre 90 y 120 kilogramos de CO₂, equivalentes a recorrer entre 350 y 500 kilómetros en un vehículo a gasolina o a la captura anual de carbono de entre cuatro y seis árboles adultos.

En un país con una demanda energética en crecimiento, comprender cómo se consume la energía y tomar decisiones informadas sobre su uso se vuelve un factor clave para avanzar hacia modelos de operación más eficientes, sostenibles y competitivos.