Aunque la inteligencia artificial avanza con rapidez en Colombia, su impacto real en los negocios aún está lejos de consolidarse.

De acuerdo con una encuesta reciente de HubSpot, el 82% de las empresas del país ya utiliza esta tecnología en alguna medida, pero apenas el 12 % ha logrado medir el retorno de su inversión, lo que evidencia una brecha significativa entre adopción y resultados.
El dato cobra relevancia en un contexto en el que el 66 % de las compañías ya superó la fase inicial de implementación, según International Data Corporation (IDC).
Sin embargo, esa aceleración tecnológica contrasta con limitaciones estructurales como la escasez de talento especializado y la falta de claridad en los roles necesarios para operar soluciones basadas en inteligencia artificial.
Colombia, que cerró 2025 como el cuarto país en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) con 55,84 puntos sobre 100, también proyecta un alto potencial económico: un análisis de Accenture estima que la inteligencia artificial generativa podría aportar hasta US$88.000 millones al PIB nacional en la próxima década.
No obstante, ese potencial aún no se traduce plenamente en indicadores empresariales concretos.
El sector financiero aparece como uno de los más avanzados. Según Asobancaria, el 73 % de las entidades ya tiene implementaciones de inteligencia artificial, especialmente en áreas como banca conversacional, evaluación crediticia y detección de fraude.
Aun así, el reto sigue siendo convertir estas herramientas en resultados medibles y sostenibles.
Barreras como la resistencia al cambio (29 %) y las preocupaciones por la privacidad de datos (28 %) continúan frenando la consolidación de estos proyectos.
En paralelo, el país avanza en infraestructura y regulación: desde el Conpes 4144 de 2025, que contempla 106 acciones con inversiones por $479.273 millones, hasta desarrollos en sectores como salud y educación.

Este panorama será el eje del AI Summit Colombia, que se realizará el 7 y 8 de mayo en Bogotá, donde líderes de entidades como Santander, Nequi y Davivienda contrastarán, en un mismo escenario, las cifras reales detrás de sus apuestas en inteligencia artificial.
La discusión, más que tecnológica, apunta a un desafío organizacional, pasar del uso a la generación de valor.
